La diosa dormida y el destino de Leonel
De Cádiz, Joaquín Umbrales me envía este poema, que viene bien por viernes, justo en lo que el destino nos dice qué hará L.Fernández con su valla destinista; y en lo que F. Almeyda comprende que para controlar los colmadones no faltan nuevas leyes sino voluntad política para aplicar las que existen, aunque sea necesario sacrificar popularidad a favor del orden social y la paz. Hablo de impedir la venta y consumo de alcohol a menores, puntos de drogas, ruidos molestosos, porte exhibicionista de arma, y que se respete la hora de cierre. Todo eso lo prohíben las leyes.
Al gobierno le encanta llamar al diablo (teorizar), pero se asusta cuando muvho lo ve llegar, cuando hay que aplicar lo teorizado.
Entonces, por viernes, por no abundar en la desesperanza, quedémonos con el Umbrales y su poema a SU DIOSA DORMIDA.
Tú, dormida, te pareces al mar cuando amanece/ entonces tu sueño es el mejor momento para pensarte/para amarte desde el silencio de tu cuerpo./
Tu cuerpo envuelto entre las sábanas/que horas antes cubrieron nuestro andar
por todos nuestro mares/, arrecifes de pasión,/cumbres desatadas, locuras/bien venidas/posiciones reinventadas, paraíso de amor, sudor y alma. /
Tu sueño me permite contemplarte/desnuda/ como una Cibeles que uno hace suya para traerla de nuevo a la vida/y hacerla mujer una vez más.
Tu sueño, tus silencios, ese verte dormir tranquila,/ me unen a tu cuerpo como a un verso recién descubierto/ y así te poseo una vez más en el poema, en mis pensamientos./ (Ya conoces de mi imaginación desbordada por culpa de tu vientre, tus caderas sin fin, tus sabores a miel, esencia y culpa de tu aliento, ay).
Todo en ti, toda tú eres mi mejor poema.
Ver tu sueño, mujer, contemplar tu cuerpo es ver el mundo detenido invitándome y ya era hora- a ser feliz./ Feliz en las bahías, los bosques, las dunas de tu cuerpo/ que resumen en tu piel todos mis anhelos./
Tu sueño es el portal de tu cuerpo, /la feliz enunciación de Dios/su mejor palabra, / su más esperada promesa de que cuando despiertes,/ sin descanso,
nos vamos a seguir amando todo el día/sin BB chat, llamadas imprudentes ni servicio de habitaciones./ O, si prefieres, solo hasta que Dios quiera, es decir, toda la vida y hasta el bendito domingo como a la una.

