«Defender la alegría
Por si acaso, por si alguien todavía pone en duda mi vieja afirmación de que este es un país pendular y aplazado, que vuelve y vuelve y siempre llega tarde a sus compromisos con la historia, a su encuentro con viejas promesas, aquí les dejo lo escrito la madrugada del sábado cinco de julio de 2003, como a las cuatro.
«Claro que hay que «defender la alegría», don Mario Benedetti, mire usted. Que ni la sangre llegue al río ni el desconsuelo llegue al alma. No.
Defendamos la alegría en este sábado. Ya habrá lunes para el lamento.
Defendamos la alegría en este día, aunque cada semana centenares de hombres y mujeres, padres y madres de familia, secretarias y contables, dependientas y guachimanes, periodistas y camarógrafos, editores y maquillistas, mecánicos y chóferes, estén en sus casas, despedidos, humillados. Si ya nos quitaron el empleo, las cervecitas del martes, el seguro médico de los niños, el motel de aquel jueves, el colmadón del domingo, que no nos roben también la alegría, que hoy es sábado, joder, y nos quedan el mar, la sonrisa de una niña, la pasión por el futuro, el acompasado guerrear de los cuerpos.
En lo que encontramos salida a la crisis, busquémosle tiempo al amor.
Defendamos la alegría de vivir. Siempre habrá un motivo para sonreír e incluso para agradecer a Dios y una mirada. En crisis de bolsillo podemos tener bonanzas de cariño.
Ante el poder y sus vicios defendamos el fornicio. Eso.
Los gobiernos, como la gente «bien», cuando están en malas dan una fiesta; los simples mortales al entrar en olla debemos reencontrarnos con las tardes de sábado, con la conducta impropia de un ramillete de besos y sus consecuencias horizontales, caricias hasta que Dios quiera, la Maria Magdalena lo permita y uno pueda, amén.
Que el gobierno y sus señores, la oposición y sus resquemores, la política y sus manipulaciones, no nos roben el deseo de vivir.
Si algo muere, es de esperar que algo nazca, está naciendo.
«Nunca es más oscura la noche, que cuando va a amanecer», sí, pero, c ¿adónde, diablos, se habrá metido el sol?)»
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