Era el secreto peor guardado de este Caribe político en que estamos.
Una candidatura tan urgentemente necesaria como conveniente para las aspiraciones del PLD.
Carismática y cálida, con un demostrado trabajo social dirigido a los dos segmentos de población donde el PLD ha perdido la batalla frente al PRD hasta este momento: Las mujeres y los jóvenes.
Con su nominación, la doctora Margarita Cedeño de Fernández viene a sellar el triunfo generacional que en el PLD comenzó con la victoria, -entonces impensable-, del otrora joven profesor Leonel frente a los históricos Euclides Gutiérrez y Norge Botello.
Si en 1992, alguien se hubiese atrevido a decirle a Gutiérrez, Botello, Almeyda o Jiménez que tres años después en unas elecciones internas Fernández ganaría mucho a poco, nadie le hubiese creído.
Desde ese hoy lejano agosto de 1996, ya Presidente, Leonel tuvo que lidiar con el ego herido de unos señores a los que le costó demasiado aprender a decirle Señor Presidente, y que todavía en 1999 se atrevían a decir en mas de un encuentro de buen vino/whisky: y yo le dije a Leonelito .
Sólo después de su tercer triunfo electoral con más del 50 por ciento de los votos, en el PLD ya nadie, en publico ni en privado, en su presencia ni en su ausencia, deja de nombrarle como Presidente o Compañero Leonel. Lo de Leonelito fue olvidado a fuerza de votos y elecciones ganadas. Qué buenos frutos da la paciencia producto de la inteligencia emocional. Como ven nada tan útil como una cara de pendejo, pero eso sí, bien administrada.
Por todo esto, la candidatura de Margarita es un soplo de aire fresco, un vaso de agua en un verano andaluz para las aspiraciones de Medina. Y es que la muy señora, siendo general de brigada (rango que le otorga su demostrada popularidad) representa una revolución de jóvenes oficiales en cierto PLD demasiado acostumbrado a que siempre le den la razón, con la arrogancia del revolucionario pero sin hacer la revolución.
No habrá sido fácil para Margarita construir un nombre propio, hacer su propio camino siendo la compañera y esposa del político mas exitoso de nuestra vida democrática. Pero ella lo ha logrado. Y su DPD ha sido eficiente en el manejo de los recursos que le otorga el Presupuesto, y más eficiente aún movilizando voluntades solidarias en pos de sociales causas. Pero hay mas. Su candidatura unifica en los hechos y los esfuerzos a todo el PLD. Ahora hay para todos los gustos en la partido morado, y los fundamentalistas del Leonelismo y el Danilismo, -que los hay- cada uno por su lado, sin hacerse muchas gracias, arreciarán sus esfuerzos. Al discurso político de Danilo no hay que cambiarle una coma. Él sabe qué hacer y cómo hacerlo, y te lo explica en un almuerzo antes de que llegue el postre. Pero no es el mejor candidato en lo que tiene que ver con el marketing político, su gestualidad, su oratoria, la conexión humana con la gente. Esa, que es su mayor y mas visible carencia, -(como la de Hipólito en el discurso y la conceptualización que se espera de un estadista)-, la suple efectivamente esta joven mujer que hasta 2003 era apenas la compañera sentimental de Leonel Fernández. Pero ya ven, hay seres humanos que llegada la hora del poder, -un ministerio, una dirección-, no saben qué hacer con él y defraudan hasta a los porteros; otros, mas exactamente otras, llegado el momento demuestran que sí se puede, y se crecen y hacen de su trabajo un apostolado de servicio social .hasta que un día aparece una encuesta Gallup HOY y confirma en números esa popularidad, y los tenientes suben a generales por mandato de la voluntad popular que expresan las encuestas.
