Opinión

El caso de Gleiry Muñoz

El caso de Gleiry Muñoz

En junio del año pasado en Santiago, Pedro Luís Báez, de 49 años, asesinó a Gleiry María Muñoz, de 25 años, madre de tres menores de edad, hijos no comunes, a los que el feminicida encerró en una habitación diferente a la que ellos ocuparon, en las cabañas turísticas El Palmar, donde cometió el crimen.

Báez había sostenido relaciones extramaritales con la víctima y también, amenazado de muerte al esposo de ella. Luego de matarla de una puñalada en el corazón, llamó a un taxista amigo y en el camino le contó lo sucedido. A insistencia del taxista, regresaron al lugar de los hechos donde fue apresado, en flagrante delito, por la Policía Nacional y el Ministerio Público, de forma inmediata.

La fiscalía de Santiago solicitó como medida de coerción prisión preventiva por 12 meses, pero el Juez Gabriel Marchena Adames, del Juzgado de la Instrucción en funciones de Atención Permanente, entonces, decidió, a través de la resolución 939, lo siguiente: “Considerando que la prisión preventiva es para casos graves; que la conducta del imputado, luego de perpetrar los hechos, que le contó al taxista sobre lo que había hecho y considerando también, que la prisión preventiva es excepcional y para casos graves, se impone al imputado una garantía económica a través de una fianza, por RD$1,500,000.00, impedimento de salida y la presentación periódica, todos los viernes, por ante el Departamento De Violencias Físicas”.

La decisión del juez Marchena estremeció a la ciudad de Santiago y al Ministerio Público, encabezado entonces por la magistrada Yeni Berenice Reynoso Gómez, quien desacató la orden de libertad condicional bajo fianza en principio.

La medida de coerción aplicada a personas imputadas por feminicidio, debe ser necesariamente de privación de libertad, por las consecuencias sociales que desencadena este crimen, más allá del dolor del entorno mediato e inmediato de la víctima, y por  tratarse de un crimen especial de una complejidad socio cultural de difícil comprensión, que mata una dominicana cada día y medio. 

El Movimiento Vida sin Violencia, MOVIDA, de esta ciudad, se querelló formalmente ante la presidencia de la Corte Penal de Santiago y a través de ella, al Juez Presidente de la Suprema Corte de Justicia de entonces, quienes procesaron un juicio disciplinario para el Juez Marchena. 

Este juicio será el próximo viernes 25 de mayo, a las 9 de la mañana, en el Consejo del Poder Judicial, en la tercera planta del nuevo edificio del Palacio de Justicia del Centro de los Héroes, en la ciudad capital, al que fueron citadas las representaciones de MOVIDA, así como el Ministerio Público actuante por entonces.

A la Justicia solo hay que esperarla, funciona.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación