Grecia se integra a la moneda común europea, que ahora dicen los expertos, maquillando sus cifras económicas para cumplir con los requisitos de la integración. ¿Y dónde estaban los expertos o es que los griegos fueron más expertos que los expertos? Ahora, necesitan un batallón de bomberos para apagar el fuego de su deuda y déficit fiscal de manera que no se expanda a la zona del euro. Por lo menos, eso dicen.
Se supone que le han prestado a Grecia 110 mil millones de euros y una de las condiciones del préstamo es que tiene que reducir su déficit fiscal a tres años. Lo primero es el aumento de los impuestos al sector privado que recibe un fuerte chorro de agua que humedece la economía. Lo segundo es la reducción del gasto público que implica, además de otras medidas, la reducción de lo que llaman políticas sociales que producen las huelgas y los disturbios que le envían otro chorro de agua a la economía y al mismo tiempo ponen en peligro la puesta en marcha de las medidas de austeridad.
Pero también resulta que lo prestado aumenta la deuda lo que implica aumento en el pago de intereses y con la economía húmeda aumenta el desempleo, aumentan los subsidios al desempleo y disminuye la recaudación.
Por el otro lado del entorno privado y para mitigar el impacto de la crisis financiera, los gobiernos adoptaron medidas de rescates y aumento de gasto público para estimular la economía. Es decir un incremento en la deuda y en el déficit público. Se cierra el círculo.
Consecuencia de la crisis griega, la Unión Europea discute un plan para enfrentar futuras crisis financieras que incluye la creación de un fondo de 750 mil millones de euros y un impuesto a las operaciones financieras que permita no recurrir al contribuyente. ¿Y no será el contribuyente que pagará ese impuesto y ese fondo?
Se supone que los Estados se endeudan para evitar subir los impuestos y sobre todo para no reducir los gastos públicos que los políticos esperan sean devueltos en votos electorales.
Robert Higgs, economista del Independent Institute dice que un sector de mercado para ser genuino debe ser un sistema de beneficios privados no un sistema de beneficios privados y pérdidas públicas. Pronostica otro experto que si el 2008 fue la caída de los mercados financieros el próximo episodio será la caída de los gobiernos.
¿Habrá suficientes bomberos para salvar los gobiernos?

