La tanda corrida, una añorada meta del sistema de educación pública nacional, ha sido introducida con decisión, aunque con discreción, en el colegio Instituto San Juan Bautista, institución educativa católica que desde septiembre viene aplicando cambios sustanciales en su esquema de trabajo.
El padre Manuel Díaz, director del centro de estudios, dijo se están empleando todos los recursos de la nueva tecnología educativa y en ese tenor se oferta a los padres dejar a sus hijos en horario corrido de ocho de la mañana a cinco de la tarde.
Después del horario regular de docencia, los estudiantes almuerzan, asisten a una sala de tareas y luego participan en aprendizajes optativos como: idiomas, música, danza, karate y otras prácticas deportivas.
El primer objetivo, dijo, es mantener el legado de generaciones de maestros que encabezados por el hermano Antonio (el padre Raúl Peguero), fallecido en abril de este año, han preparado a miles de jóvenes.
Este colegio se ha caracterizado por una disciplina rígida, la disciplina, como la calidad de la educación, aquí se va a mantener, pero nuestra concepción es que la escuela no sea una cárcel, sino que la escuela sea abierta, capaz de enseñar con diversión, aseguró Ruiz.
Ruiz dijo no queremos que el niño deje su mundo para venir a la escuela, sino que la escuela sea su mundo.
Destacó que el protagonista del proceso enseñanza-aprendizaje no es el maestro, sino el niño, y el maestro debe adaptarse al niño y no el niño al maestro.
En cuanto a la disciplina, dijo que se ha aplicado un cambio de enfoque no a través del castigo, sino de la educación positiva: si haces lo que tienes que hacer, se te premia, tienes más acceso a juegos en la medida en que cumplas tus obligaciones.
Indicó que esa estrategia ya ha dado resultados, porque los niños se interesan por llegar más temprano para disfrutar de unas instalaciones que estrena el instituto a partir de este año, las cuales definió el sacerdote como extensiones del aula.
Se trata de la montaña del saber, el túnel, el puente y el castillo, todos los cuales constituyen escenarios para la enseñanza con diversión.
En cada aula del Instituto San Juan Bautista, junto a la pizarra, aparece un moderno televisor con diez canales infantiles para interactuar con las clases, lo cual ayuda también a la recreación.
El colegio dispone también de dos centros de cómputos con 80 computadoras y acceso a Internet.
Tareas y almuerzo
Los muchachos que permanecen en el colegio en el horario corrido reciben un almuerzo tipo bufet, preparado por los chefs de la escuela de hotelería del politécnico Movearte, el cual tiene tres restaurantes, y entre cuyos clientes figuran los ministerios de Medio Ambiente y de Turismo.
El éxito de las salas de tareas se origina en que muchos padres no pueden ayudar a sus hijos a realizarlas, por falta de tiempo o de conocimientos y que con el sistema del ISJB, los niños llegan a casa con ese asunto resuelto.
El horario corrido ha sido una bendición para que los niños no estén solos en casa mientras los padres trabajan.
EL DATO
El padre Ruiz
Manuel Ruiz es sacerdote diocesano con 18 años de ordenado y 20 años de experiencia en educación. Además de los estudios religiosos tiene formación en comunicación social y prepara una tesis para un doctorado en Humanidades en la Universidad de Sevilla.
