No se trata de más afiches, conferencias, talleres, seminarios, cursos o solo publicidad. Se trata de organización barrial, de comités de mediación en conflictos, de Juntas de Vecinos que se involucren, de manera activa, en los problemas de violencia doméstica de sus comunidades.
Detrás de cada abusador hay, o un enfermo mental (como el expolicía que acaba de asesinar a un fiscal de quince disparos), o un cobarde. Les aseguro que si se sienten vigilados, o si saben que por cada golpe que le den a una mujer recibirán el doble, o cambian de actitud, o se van del barrio.
El tiempo no está para galleticas, dice el pueblo. Las mil doscientas mujeres que han sido asesinadas en el país por sus parejas o exparejas (según denuncia del Procurador), de las cuales 233 muertes se registraron en el 2011 y el 80% nunca denunció su situación ante las autoridades correspondientes, así lo demuestran.
Hay que celebrar que la Ministra de la Mujer, se oponga a los cambios al Código Procesal Penal que desprotegen a las mujeres y niñas. Su planteamiento de que en lugar de eliminar cuestiones que son fundamentales y que han servido de avance para la mujer dominicana, lo que necesita esta sociedad es fortalecer las leyes, provocó la gran ovación de la noche, e imagino que el rechazo del grupo de congresistas que continua echándole leña al fuego con sus aparentes estupideces, que no son sino mecanismos de defensa. No hay que olvidar el caso del que embarazó a una niña de catorce años a quien utilizó por tres, hasta que la madre lo denunció. Estos hechos hacen que muchos clamen por un Hugo Chávez que disuelva, de una vez por todas, ese antro de domini-canes, (como los representa Chiche Cordero en su magistral cuadro a la entrada del hemiciclo.
Y aplicar las leyes es lo que necesita este país, no aumentar las penalidades a una población desesperada por el hambre, el desempleo y la desesperanza, algo que debían saber los miembros de la Academia de Ciencias que se atrevieron a opinar sobre el Código del Menor, no entendiendo que lo que demanda la prudencia es consultar a los y las expertos en un tema que ha provocado el rechazo de la mayoría nacional.
¿Que existe ahora una Promesa de Hombre? ¿No prometen los hombres amar, proteger, respetar, en la riqueza, en la pobreza y en la enfermedad, y serle fiel hasta el fin de los dias, a su compañera cuando se casan?
No es promesas de hombres lo que necesitamos, es cumplimiento, por hombres y mujeres, de la ley.

