Como para que la sociedad dominicana no olvide reflejarse en ese drama, la prensa de hoy ofrece las noticias sobre la muerte ayer de 26 personas asesinadas por el narcotráfico en México y de cuatro civiles y un policía en enfrentamiento a tiros entre agentes policiales y supuestos traficantes de drogas, en San Cristóbal.
Al resaltar la coincidencia en el tiempo de ambos sucesos, no se procura equiparar el auge de la criminalidad aquí con el estado de violencia que padece México, donde sólo en Ciudad Juárez se produjeron durante el 2008 mil 600 muertes atribuidas al narcotráfico.
Lo ocurrido ayer en San Cristóbal, donde cayeron abatidos el sargento Pablo Acevedo Dipré y cuatro supuestos narcos durante un intercambio de disparos con individuos que operaban un punto de drogas, consolida el temor de que el auge de la violencia conduzca a una eventual mexicanización de la sociedad dominicana.
De las 26 personas acribilladas por el narcotráfico mexicano durante las últimas horas, 21 corresponden al estado de Chihuahua, donde bandas armadas asesinaron a ocho parroquianos en el interior de un restaurante.
La Policía y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) realizan operativos para desmantelar miles de puntos de venta de narcóticos, como parte de la guerra a ese flagelo declarada por el presidente Leonel Fernández.
Resulta previsible, pues, que ante el acoso de las autoridades, bandas de narcos promuevan o realicen actos de violencia como el ocurrido ayer en San Cristóbal.
Hay que impedir por todos los medios que el narcotráfico recree aquí el drama mexicano.
Irresponsables
La precaria asistencia ayer al primer día de clases presagia severas dificultades para poder completar la meta de ofrecer mil horas de docencia durante el año escolar.
Culpables son los padres y tutores que incurren en la irresponsabilidad de no enviar a sus hijos a las escuelas.
La escuela debe denunciar a los mayores que con esa inconducta, perjudican el futuro de sus hijos y de la nación. hay que ofrecer mil horas de docencia, llueva, truene o ventee.

