Miguelina Terrero
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Perdón…no lo sabía
Cuando Albania dice que no sabía, le podemos creer, en realidad no lo sabía. Durante años ella vivió uno de esos matrimonios, entre los que dice no había “ni un si, ni un no”, pero nadie adivina que si estas cortas palabras no existían, simplemente es porque no se hablaban.
Su esposo parecía haber encontrado otras mujeres en la calle, porque ella, que para él siempre fue perfecta en todo, de repente se convirtió en una persona llena de defectos.
Se quejaba de su ropa, no quería salir con ella, encontraba su comida salada y le echaba en cara que no se ocupaba adecuadamente de la casa, que a inicios de su matrimonio encontraba como el mejor refugio.
Con estas cosas iniciaron sus problemas, pero sus quejas fueron evolucionando con el tiempo, y diez años después de su matrimonio, él de repente dejó de entender porqué ella no le habia dado hijos. En principio le manifestó que no importaba, que la quería a su lado de todas formas y que su incapacidad para concebir, no sería obstáculo. Pero luego, al final de las discusiones diarias, le decía con menosprecio que “total, si nisiquiera eres una mujer completa, no has podido darme hijos”.
Ya en esta etapa, la miraba con desprecio, como sólo se miran las cucarachas a las que quieres pisar. Llegaba a la casa oliendo a alcohol y de repente se le subía encima, con la intención de tener un sexo aplastante que la asfixiaba y le generaba asco.
Cada día le daba menos dinero para la comida, escudándose en que todo estaba peor económicamente, pero quejándose cada día de que las comidas no eran de su gusto, cuando en realidad no le daba los recursos para mejorar. La denigraba con apodos, criticaba sus pies, y le decía que qué pasaba con su pelo que estaba tan descuidado. Pero la buena de Albania no podía ir al salón, su marido ya no le daba más que el dinero de la comida y además no le permitía trabajar, porque prefería que lo atendiera a él.
Ella debía acostarse a la misma hora que él, porque el se lo pedía como regla de convivencia. Mientras todo esto pasaba, Albania no entendía..la verdad, no sabía que era violentada. Ella me dice que pensaba que maltrato solo eran los golpes, aunque me confiesa que cuando su marido le reprochaba que no podía dar hijos, su dolor era más fuerte que cualquier latigazo. Hoy no está con él, pero analizando aquella época, entiende que fue víctima de la peor violencia.

