¿Qué Pasa?

EL LADO BUENO

EL LADO BUENO

Entrar en la “caja”

Los adultos viven la navidad y aunque algunos lo disimulen, todos a la larga se ponen en eso y entran en la “caja”.

Y es así, como una caja inmensa, con las puertas llenas de luces, permite que muchos entren desde que se anuncia que existe, mientras otros ven dia a dia la puerta y se resisten, para después, entrar con más ganas que aquellos que le tomaron la delantera. La “caja” tiene magia, en ella no falta nada. Todo brilla, se come lo que quieras y se toma lo que deseas. Si no tienes la bebida o comida de tu predilección, siempre aparece alguien que te la ofrece sin intereses, solo porque es Navidad.

Allí en aquella caja, hasta los malos se pintan de buenos y se engañan ellos mismos, creyendo que no han pecado, porque la brisa que anda en las calles, cuando los toca, los deja convencidos de que hay que hacer pausas en su maldad.

Las casas feas, allí dentro se ven bellas, porque los que deciden entrar, ponen toda su creatividad para que su morada sea la más colorida. Las comidas quedan tan buenas, que cada persona quiere compartirla para que el amigo sepa las delicias que preparó. Increíblemente, en un país en el que casi todo falta, de repente, dentro de la maravillosa caja, todo sobra. Los más pobres, al entrar en la caja, andan con grandes fundas, mientras entran y salen de las tiendas a las que no pensaban antes entrar y compran las cosas que no soñaron comprar. La gente salta, ríe, canta, se abraza, se besa y goza por largos dias, que componen un mes.

Hasta que, como todo en la vida, la alegría va en decadencia y cada uno decide salir de la caja y regresar a la realidad. Es ahí cuando comienza una demostración de valentía, porque al salir, pasará un año para que se permita entrar de nuevo y vivir aquellas emociones. Las opciones quedan claras, los valientes buscarán la mejor manera de seguir con luces, los menos osados apagaran las suyas, limitarán los abrazos, olvidarán los besos.

Y ellos los valientes, no perderán el deseo de dar cariño, porque saben que una caja luminosa, no debe manejarles la vida. Anda, entra en la caja, pero sé de los valientes.

El Nacional

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