Viendo caminar a Amalia, uno se pregunta cómo una persona puede tener un cambio radical tan grande, hasta dejarla completamente divorciada de su aspecto original. Antes era moderna, coqueta y segura.
Ahora viste ropa muy cubierta, floja y de pocos colores, como quien ha entendido que su manera anterior era la más equivocada. Muchas de sus amigas piensan que talvez se ha tomado muy en serio sus 42 años, y es de esas que se creen viejas desde que pasan de los 30. Las personas más cercanas a ella, sabemos que un episodio la cambió y que estará asi hasta que deje atrás el pasado e inicie una vida nueva. Amalia se separó de su marido luego de muchos maltratos psicológicos que la hicieron pensar que no valía nada, tal y como él le repetía en muchas ocasiones.
Su manera de vestir actual, es una consecuencia de los años que duró su cruel pareja repitiéndole que no se pusiera licras porque tenia piernas flacas y que las blusas anchas le quedaban mejor para que disimulara la barriga que le había dejado su embarazo.
Un dia se puso un pequeño escote, y él, el hombre que ella amaba tanto, le dijo que con él no saliera si tenía esa blusa, porque dejaba ver feas rayas en sus senos. La denigraba y aunque muchos lo vean tonto, ella no miraba su imagen para confirmar lo que le decía, sino que le creía. Así poco a poco fue escondiendo su cuerpo hasta quedar como se ve hoy. Ahora cuando se habla tanto de violencia contra la mujer, las amigas de Amalia entendemos que su esposo la criticó tanto, la hizo sentirse tan rara y fea, que ella, por amor quedó convencida y se quedó con ese personaje triste que es hoy.
Juana, en otra historia muy parecida, dejó de cocinar, porque su marido, enamorado de otra en la calle, le decía constantemente que todo estaba muy salado o muy dulce. Por las noches llegaba a la casa y delante de ella, tiraba al zafacón la cena. Ella, que siempre tuvo fama de excelente en la cocina, abandonó esta práctica que le daba tanto placer, porque por amor a su pareja, se dejó convencer de que no servia para las artes culinarias. El amor te convence, lo que dice la persona que amas te resulta creíble, y es el momento en que, las parejas abusadoras e inadecuadas, te pisan y denigran, hasta que como Juana, Amalia y otras muchas, decides escapar y comenzar a amarte a ti misma nuevamente.

