El próximo 4 de febrero se cumple el cuarto aniversario del fallecimiento de Tata Güines, el más grande percusionista cubano de todos los tiempos, apodado Rey de Las Congas y Manos de Oro.
Federico Arístides Soto Alejo, su verdadero nombre, murió en La Habana, en el 2008, a los 77 años, a causa de una afección renal.
Tata Güines nació el 18 de junio de 1930, en Güines, uno de los 26 municipios de la provincia de La Habana.
Era hijo del músico Joseíto y la Niñita, dos personas vinculadas al arte cubano.
A los 13 años Tata Güines comenzó a vincularse con la música y en los años 50 se inició tocando contrabajo y bongós en la orquesta Los Ases del Ritmo, de su tío Dionisio Martínez
Más tarde fundó la orquesta Estrellas Nacientes, con varios miembros de su familia, y luego formó parte de otros grupos como el Quinteto Instreumental de Música Moderna.
Compartió estudios de grabaciones y escenarios con músicos de la talla de Cachao López, el inventor del Mambo; Arturo O´Farrill (Chico), Arsenio Rodríguez, Beny Moré y Machito, entre otros.
Dicen que Tata aGüines era tan exigente con sus instrumento que él mismo los pintaba, daba mantenimiento y reparaba sus tumbadoras a las que ponía cuero de caballo, por considerar que emitían mejor sonido..
Las tumbadoras eran contruidas por los famosos hermanos Bergara que usaban roble curado de los toneles e vino españoles que llegaban a Cuba.
Pese a que su padre era instrumentista, Tata Güines fabricó sus primeros bongós con una lata de chorizos y otra de leche condensada, con las cuales intentaba imitar a Chano Pozo, el famoso percusionista cubano de jazz y otros ritmos, que fue asesinado por desconocidos en Nueva York el 3 de diciembre de 1948.
Tata Güines criticaba que los percusionistas fueran discriminados y se les pagara menos dinero que a los demás músicos.
La misma importancia que tiene un violíno un piano en la orquesta, la tiene una tumbadora, decía.
En la década de los 50 vivió en Nueva York, donde tocó en el Palladium Ballroom de Broadway, con la orquesta de Fajardo y sus Estrellas.
Estando en Nueva York participaba en famosas descargas junto a músico de la talla de Dizzy Guillespie, Mainard, chico Hamilton y otros.
En 2006, dos años antes e morir fue galardonado con el Premio Nacional de Música de Cuba, pero dos años antes, había sido galardonado también con la Orden de Félix Varela, y en el 2004 con la medalla Alejo Carpietier.
Tata Güines no sólo fue un gran músico, sino un gran innovador, que acariciaba sus tumbadoras al golpearlas con las yemas de los dedos, las uñas y las palmas de las m anos.
Sus presentaciones abarcaron desde fiestas rituales en su natal Güines, hasta la Sinfónica Nacional de Cuba.
Fueron memorables sus presentaciones en el Waldorf Astoria, de Nueva York, donde desató el furor de los dilectantes al actuar como solistas tocando cinco congas a la vez.
También es gratamente recordada su participación en el disco de larga duración Descargas Cubanas, de 1957, bajo la dirección del inmortal Cachao López, en el que dio una demostración del talento cubano.

