Desde hace meses, he sostenido la idea de que el expresidente Leonel Fernández está decidido a llegar al último round del sensacional combate que sostiene con el actual primer mandatario de la nación, Danilo Medina.
El pasado domingo, asistí al impresionante acto efectuado por los seguidores del doctor Fernández para reiterar su oposición radical en contra de la modificación de la Constitución a favor de la reelección de Medina.
Por espacio de varios minutos, me trasladé a las entradas de los vehículos procedentes del Cibao y el Sur con la finalidad de ver la cantidad de personas que traían en su interior.
El tiempo no me dio para mirar lo propio con los de la Región Este.
Al ver la situación y escuchar su discurso, entiendo que –en esta ocasión- El Profe va en serio en su lucha por lo que considera el peligro de instalación de una dictadura en República Dominicana, tal como –igualmente- significan los altos prelados católicos.
Al ver la manifestación leonelista, me convenzo más de que el presidente Medina tendrá que replegar sus tropas y negociar con quien ha sido tres veces mandatario del país.
Ese acto es un contundente puntillazo de Leonel en su labor por alzarse con los honores en la disputa por la candidatura presidencial en el Partido de la Liberación Dominicana.
Ya él no puede dar marcha atrás y debe recordar que el 71 por ciento de la población nacional se opone a la reelección, tal como promedian las encuestas publicadas.
Si vemos con serenidad los resultados del acto del domingo 5 de mayo, el ex primer ejecutivo de la nación sigue por el carril de adentro para vencer.
Estimo que mis amigos reeleccionistas ya deben “recogerse” debido a que los números no les dan posibilidades algunas, independientemente de que “cambien” a algunos legisladores.

