Dice un dicho que el «Que comparte y reparte le queda la mejor parte», y sí, es cierto. Nos queda una gran satisfacción de con un beso, abrazo o sonrisa, haber envuelto de felicidad aquella persona a nuestro lado que de seguro lo necesitaba. Disfrutar de la compañía de nuestros familiares, amigos o conocidos, nos calma, rebosa, y nos carga de paz y serenidad, lo que es el mejor regalo para nosotros. Compartir algo material sin lugar a dudas puede calmar un vacío, pero no lo llena. Escuchar sus desasosiegos e incluso su extenso silencio, compartir sus éxitos o fracasos, o simplemente contar un chiste, se puede lograr un sentir de bienestar, porque nadie puede subsistir sin tener el aliento o el apoyo de los demás. Recuerda que «Lo mejor que podemos hacer por otro no es solo compartir con él, nuestras riquezas sino mostrarles las suyas» dijo el estadista y escritor inglés, Benjamín Disraeli.
En esta época navideña, tiempo de alegría y sensación de «paz y amor» haz a una persona feliz y siente esa secreta satisfacción de compartir.

