Elmundo.es. La revista New England Journal of Medicine acaba de publicar, en su más reciente edición, un extenso estudio en el que se revisan las diferentes patologías que causa el tabaco, cómo buena parte de ellas acaban con la vida del fumador, pero la conclusión más importante que presenta es que la adicción a la nicotina mata bastante, más de lo que hasta ahora se pensaba, incluso debido a enfermedades que no han estado antes entre las que provocaba el cigarrillo.
La publicación señala que es un estudio impresionante, en el que se han seguido durante 11 años a 421.738 personas mayores de 55 años, en EEUU. Los autores proceden de las mejores instituciones del país: el Instituto Nacional del Cáncer, la Universidad de Harvard, la Sociedad Americana contra el Cáncer…
En este artículo revela que el tabaco tiene mayor mortalidad de lo que se sospechaba, y no porque se haya ajustado al alza los números de muertos que producen las patologías asociadas hasta ahora al tabaco.
Lo que ocurre, según la publicación, es que hay otras enfermedades que no se habían tenido en cuenta aún, pero que también tienen una estrecha relación con fumar.
Explica que el cáncer de pulmón, el de laringe, de esófago, la enfermedad pulmonar crónica y las trombosis que causan infartos de miocardio y cerebrales se llevan la palma de las muertes que produce el tabaco. Sin embargo, que la aterosclerosis de per se, el aneurisma de aorta, las infecciones, la hipertensión arterial, la miocardiopatia hipertensiva, la cirrosis y hasta el cáncer de mama (problemas que antes no habían sido asociados al tabaco) están ahora seriamente ligadas «al vehículo que transporta nicotina», como eufemísticamente se denomina al cigarrillo, era muy poco conocido.

