Organicemos esta ciudad. Compromiso compartido que nos incluye a todos, ciudadanos y gestores sin excepción. Con mayor responsabilidad en las autoridades del cabildo del Distrito Nacional, concentración urbana que aumenta aceleradamente de manera vertical.
Los espacios físicos, públicos y privados, se ven más limitados cada día, debido a la creciente demanda de servicios, incluyendo la movilidad cotidiana de sus habitantes, problema que representa un desafío a ser enfrentado con inteligencia y determinación.
El DN tiene una extensión territorial de aproximadamente 91.58 kilómetros cuadrados, donde viven aproximadamente 1.5 millones de habitantes. Es el centro de la capital y la zona más densamente poblada del país. Con lo cual significa asimilar una infraestructura de transporte en constante desarrollo, ampliamente utilizada.
Su conformación, con una marcada tendencia metropolitana, llega con nuevos desafíos que demandan una reingeniería urbanística. Plazas comerciales, torres ultramodernas, áreas de esparcimientos, complejos de salud, en fin, constituyen en conjunto una arquitectura que revisa y, en cierto modo, supera los estándares establecidos. A esto se suma la Zona Colonial con su invaluable acervo histórico, cuyo valor agregado aumenta en la misma medida en que sea bien atendida y apreciada.
Exigencias que demandan una serie de estudios con la aplicación de políticas públicas acordes con las necesidades recientes. Esto compromete, incluso, la ubicación de centros de servicios y concentraciones públicas. Es que las disponibilidades son las mismas para nuevas y mayores demandas.

