Opinión

Enemigos íntimos

Enemigos íntimos

De una cosa debemos estar seguros: si el  candidato del PLD fuera Leonel Fernández, no hubiera presentado otra reforma fiscal. Pero Leonel es candidato, desde ya, del 2016. Piensa en su regreso como presidente en el 16 con menos de 64 años de edad. (Cumplirá 58 al finalizar este año).

 El mandatario trata de dejar una economía más o menos estable. Por lo menos en lo relativo a la macroeconomía.

No está pensando en Danilo, está pensando en él. ¡Como siempre! No hará nada para que Danilo pierda, pero tampoco hará nada para que gane. Su “neutralidad” será solo de palabra. El apoyo al “candidato del PLD” será mediático. Un bulto.

La relación me recuerda a los cantantes Fito Páez, argentino, y Joaquín Sabina, español,  que se unieron para una producción  que se llamó “Enemigos Íntimos”. Así terminaron.  Eso son Leonel y Danilo: “Enemigos Íntimos”.  ¡El país lo sabe!

Danilo decidió cambiar la estrategia. (Ah, la política).  Apoyar a un gobierno malo y corrupto, es muy duro.  Apoyar al hombre que le robó las elecciones, que invirtió miles de millones de pesos para comprarle las primarias de su partido, es bien duro. Salir a defender una obra de gobierno que no existe, es casi arrodillarse.  Tocar puertas de “generales sin tropas” para garantizarles sus privilegios, es, -perdón por la expresión- darlo por batata.

Entiendo a Danilo. Quiere evitar que el Estado se vuelque en su contra nuevamente. Busca  el respaldo oficial. No se da cuenta que algunas sumas restan. En los planes de Leonel, no  está entregarle a Danilo el poder que ha construido a fuerza de dinero en el Estado y en el PLD.

Leonel se  prepara para mantener su poder en el Congreso, la Justicia, la prensa, la iglesia y en el PLD. Sabe que Danilo es un peligro para todo cuanto ha logrado en  12 años. Hipólito – ¡que vaina!-, sin pretenderlo, es la mejor opción para Leonel. Con Hipólito, es el segundo a bordo en el Estado. Para la gobernabilidad será necesario entenderse con él.  ¡Elemental!

No olvidemos, sin embargo, que “una cosa piensa el burro y otra el que lo apareja”.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación