La posibilidad de que el presidente Danilo Medina sea habilitado para un tercer mandato consecutivo son cada día mayores, según van demostrando los hechos políticos acaecidos en los últimos días.
Como una demostración de ello, tenemos la conciliadora postura del expresidente Hipólito Mejía quien declaró que cada quien es dueño y responsable de sus actos, al comentar la posibilidad de que el senador perremeísta por San José de Ocoa, Pedro Alegría, pase a engrosar las filas de los reeleccionistas.
El senador Alegría, quien fue electo en la boleta del PRD y de allí pasó a formar parte del Bloque Revolucionario Institucional Social Demócrata, ha declarado que es un ferviente partidario de la repostulación del presidente Medina, sin importar cualquiera que sea su militancia partidaria.
Y aunque lo declarado por el vocero del Partido Revolucionado Moderno, Ronald Sánchez, representante de Hato Mayor, quién ha dicho que existe en principio un acuerdo de colaboración de senadores perredeístas y peledeístas, para superar la minoría actualmente existente en la Cámara Alta de 11 votos, para que pase el proyecto de ley reeleccionista, sin lugar a dudas que algo gordo se está entretejiendo entre los legisladores de ambas organizaciones para alcanzar la mayoría aprobatoria necesaria.
Ello es lo que explicaría la sorpresiva declaración del expresidente Hipólito Mejía, unas de las voces más autorizadas del Partido Revolucionario Moderno de que cada quien es responsable de sus actos y decisiones. Todo el mundo conoce la manera franca y abierta con que Mejía acostumbra a pronunciarse sobre los temas de mayor actualidad y algo puede entreverse en su declaración de que la responsabilidad es individual, no colectiva.
No importa lo que puedan decir encuestas, sean interesadas o no, acerca de que la no reelección cuenta con el apoyo mayoritario de la ciudadanía, porque nadie puede determinar con un 100% de seguridad la forma en que cada individuo hombre o mujer mayor de 18 años, se pronunciará libremente en las urnas en mayo del año que viene.
Todavía hay tiempo más que suficiente para convencer a los indecisos a que cambien de bando y apoyen la permanencia en el poder del mejor primer mandatario que hemos tenido en los últimos años.

