¿Qué Pasa?

Entendiendo la esquizofrenia

Entendiendo la esquizofrenia

 

El término “esquizofrenia” suele utilizarse como calificativo para personas que presentan algún desorden en su conducta.

La esquizofrenia es una enfermedad mental grave y refiere cambios incluidos en el habla de una persona, los gestos y las emociones.

“Esta enfermedad viene definida como una mezcla de signos y síntomas peculiares, tanto positivos como negativos, que deben estar presentes durante al menos un mes y con signos de trastornos que han seguido durante al menos seis meses”, manifiesta la psicóloga Olga Renville.

La terapeuta explica que todos estos signos deben estar asociados a una clara disfunción laboral y social. Los síntomas característicos para la esquizofrenia implican unas disfunciones cognoscitivas y emocionales, tales como percepción, pensamiento inferencial, lenguaje, comunicación, organización del comportamiento, afectividad, fluidez y productividad del pensamiento y del habla la capacidad hedónica, la voluntad, la motivación y la atención. Signos que deben venir acompañados por las ideas delirantes o las alucinaciones, ya que por sí solos no conforman el trastorno esquizofrénico.

Además el diagnóstico implica que esta constelación de signos y síntomas vengan acompañados, de un deterioro tanto social como laboral.

La familia y su rol en este proceso

“El rol de la familia es muy importante en estos casos y en muchas ocasiones son quienes deben tomar la decisión de que el paciente visite un profesional. Muchas veces son ellos quienes identifican los primeros síntomas de la enfermedad y pueden observar sus ideas extrañas”, manifiesta Renville.

De acuerdo al enfoque sistémico las familias con pacientes esquizofrénicos suelen sacrificar la individualización del individuo, son familias aglutinadas.

El esquizofrénico tiene dudas de que sus experiencias fuera de la familia tengan sentido, lo cual lo convierte en un individuo retraído y aislado en un universo interior.

Tomando en consideración el gran componente genético que posee la esquizofrenia, es importante conocer la historia clínica del paciente y sus relaciones familiares a fin de realizar un buen diagnostico. Esta enfermedad mental debe ser manejada por profesionales de la psiquiatría, a fin de estabilizar la química cerebral del paciente a través de psicofármacos. La intervención del psicólogo en ocasiones es necesaria con el propósito de psicoeducar y reorganizar la dinámica familiar.

 

Orígenes
Los orígenes de esta enfermedad se remontan a los tiempos de los faraones egipcios, donde se creía que estos trastornos mentales eran causados por demonios y espíritus malignos, y que podían ser curados mediante el exorcismo. La historia de la esquizofrenia es registrada desde la década de 1700. Fue durante este tiempo que una descripción más precisa de la conducta mental anormal fue definida.

Emil Kraepelin combina diversas enfermedades de la mente y la llamo Demencia Precoz, en el año 1878 lo dividió en cuatro categorias. Estos incluyen simples, paranoides, hebefrenica y catatónico. Fue Eugen Bleuler quien dio a la enfermedad esquizofrenia su nombre actual. Tanto Kraepelin y Bleuler mantienen el estudio de los síntomas y efectos de la esquizofrenia y la subdivisión de los síntomas en categorías. Finalmente llego con cinco sudivisiones a saber, desorganizado, catatónico, paranoide, residual e indiferenciado.

El Nacional

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