Mary Leisy Hernandez
Marilei@hotmail.com
Sin arroz con habichuela
Bruselas, Bélgica.- Durar una semana sin comer arroz con habichuela y carne le parecía mucho a nuestro invitado dominicano y solo lo dijo un día antes de partír. Yo como anfitriona de mi compueblano en Bélgica me había esmerado en preparar exóticos platillos que mostraran mis conocimientos en la cultura culinaria del mundo y por nada se me ocurrió preparar la bandera dominicana a alguien que nos visita desde nuestra amada patria, donde casi siempre se come con mucho arroz.
Muy acostumbrada estoy a preparar delicias de la culinaria dominicana a invitados belgas, franceses, españoles o de otras nacionalidades que nos visitan, hasta a preparar el típico puerco asado como lo comemos en navidad he aprendido, pero tratándose de una visita dominicana preferimos preparar platos de la cocina del país donde vivimos.
También una especialidad de Marruecos, un pescado a la thai, un cordero a las finas hiervas y otras delicias que hemos aprendido en nuestro recorrido por el mundo.
Cada uno de nuestros platos fue disfrutado y alagado por nuestro invitado, quien se interesó en conocer los ingredientes y los orígenes y dijo que para él, conocer la gastronomía de los países donde se viaja es un elemento importante del turismo. Sin embargo, por la manera en que habló de la semana con poco arroz me dió la impresión de que le hubiese gustado que por lo menos un día le preparáramos la famosa bandera dominicana.
Así es el dominicano con su comida. Yo que muy pocas veces preparo el plato más tradicional de nuestro país, amanezco un día super antojada de comerme un arroz con concon y habichuela como lo disfruto en mi casa materna en Cotuí y es que el dominicano por lo general no puede sobrevivir mucho tiempo sin este preciado cereal.
El asunto nada tiene que ver con clase social, ni con lo mucho que se viaje ni con los años que se tenga viviendo lejos. Yo cuando regreso a mi patria me vuelvo más arrocera que un chino. Me vuelvo loca con un moro, un locrio y todas las maneras en que los dominicanos preparamos el arroz. Es un asunto muy cultural
