Mary Leisy Hernandez
Marilei@hotmail.com
Los 50 en bicicletas
Bruselas, Bélgica. Para celebrar sus 50 años invitó a sus amigos a pasarse un día paseando en bicicletas conociendo las maravillas de la ciudad en la que vive. Buena manera de celebrar y es que no todos se esmeran en ocultar que ya han vivido medio siglo, muchos lo celebran con fiestas muy particulares como la que vivimos este fin de semana en la capital administrativa de Europa.
El encuentro estaba previsto a las 10:00 de la mañana en la casa del ciclista, allí alquilaron sus bicicletas los amigos que vinieron de diferentes puntos de Francia, de España, República Domminicana y otros rincones, luego sobre ruedas llegamos al Palacio real, a La catedral, a la Plaza Mayor y otros puntos de la ciudad en los que nos detuvimos a escudriñar detalles de la historia, la arquitectura y todas las particularidades de Bruselas.
Una paradita a comer algo típico y ligero y luego a tomar un café en un restaurante decorado al estilo art nouveau permitió que los presentes pudieramos tomarnos un corto descanso para luego seguir con el recorrido que también incluyó lugares no tan céntricos ni tan emblemáticos, pero igual muy interesantes. En un momentos la vuelta en bicicleta estuvo salpicado por la lluvia y los ciclistas aprovechamos la excusa para sentarnos a tomar algo en un bar cercano al barrio Africano y hacer así más diverso este paseo.
Como un solo día es muy poco para celebrar los 50 fue todo un fin de semana de fiestas. El viernes los invitados que vinieron de otros países recibieron la bienvenida con una noche de música en vivo en la azotea del anfitrión, en la que escucharon Bossa Nova y otras músicas muy bien amadas por el festejado. El sábado en la noche una cena fiesta y para el domingo estaba previsto un picnic en los jardines de un castillo belga que tuvo que ser sustituído por un almuerzo bajo techo debido a la típica lluvia que caracteriza la cotidianidad de este país. Luego de ver esta maravillosa manera de celebrar los 50 yo también me motivo a no ocultarlos cuando lleguen y festejarlos en grande de una manera igualmente especial. No todos pueden llegar al medio siglo en buen ánimo y salud. Felicidades monsieur.
