¿Qué Pasa?

Entre el cielo y tierra

Entre el cielo y tierra

 

Fiesta de pueblo

Brasilia, Brasil.- Estando muy lejos de mi país me asaltaron recuerdos de las fiestas de mi pueblo, de aquellos años de mi infancia en los que se escenificaban en el parque juegos tradicionales como el palo encebao o el baile de las cintas. Recuerdos lejanos que parecían borrados, como cuando siendo muy pequeña asistía a las fiestas de palo al espíritu santo.

 

Fue en Pirenópolis, una pequeña ciudad de Brasil, donde por coincidencia nos encontramos sin proponérnoslo con una hermosa fiesta tradicional que me trasladó a mi niñéz. Habíamos ido de fin de semana a conocer esta tranquila ciudad, famosa por su arquitectura colonial, sus calles empedradas y la belleza de sus cascadas y sus paisajes. De pronto nos vimos metidos en la gran fiesta y nos propusimos disfrutarla.

 

La fiesta no permitió que vieramos la ciudad en su estado cotidiano, pero no importa, ya habrá ocasión. Enmarcarados a caballo tenían invadidas las calles, al igual que los puestos de ventas de comidas y bebidas y la gente que pareció salir toda a festejar.

 

Frente a la iglesia, una multitud esperaba que terminara la misa para comenzar a disfrutar de los juegos tradicionales y luego desfilar hasta el río junto a la banda de música. En los alrededores del río un espectáculo de fuegos artificiales iluminó por casi media hora toda la ciudad. Maravilloso.

 

La diferencia de estas fiestas es mucha con la de las fiestas del pueblo de mi infancia. En estas entre muchas otras cosas, se hacen escenificaciones del periódo medieval. Sin embargo, pese a las diferencias, muchas cosas se le parecen. Me hizo recordar las alboradas entre neblinas, los domingos dando vueltas mientras bailoteaba alrededor de la banda de música y aquellas multitudes disfrutando de actividades sanas en las patronales.

 

Sentí nostalgia. Muchas de esas actividades ya no se celebran igual en mi pueblo o ya no cuentan con el apoyo municipal o de la población. Mucha gente tiene miedo de asistir por los peligros de la violencia de mi país o sencillamente porque hoy sus intereses están influenciados por la transculturación. Yo estando lejos volví a vivirlas y disfrutarlas a través del recuerdo.

El Nacional

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