Otros días de mamá
Brasilia. Brasil. Ahora que ya no es oficialmente día de mamá, es también un buen momento para expresar respeto y admiración a esas mujeres que asumen con constancia el papel de educadoras, supervisoras y amantes eternas. A una semana de aquel último domingo de mayo, es buena ocasión para también tener detalles bonitos con mamá, de llevarle flores, de comprarle regalos y sobre todo, de manifestarle amor y reconocimiento.
Esperar a que sea de nuevo día de mamá es demasiada espera, un desperdicio de amor y tiempo. Mejor seguir celebrando el día de mamá hoy, mañana, pasado y todos los días que tengamos la oportunidad de tener nuestras madres con vida. Incluso, celebrar que la tuvimos si han muerto.
El día asignado como día de las madres tiene demasiado ruido, queda poco espacio para la espontaneidad. El bombardeo de publicidad con todas sus ofertas comerciales le quita un poco de magia a un día tan lindo. Un día de encuentros, de reconfirmar el más eterno de todos los amores.
Ya pasé días de mamá en otros países y en ninguno me resultó tan comercial como en mi amada patria Dominicana. Parecería que el regalo es lo más importante, que gastar para mamá en ese día es la gran prueba de amor. Igual, en ningún país vi que el día de mamá fuera de tanta algarabía y eso último me parece lindo.
Más lindo sería no dejar todo para un solo día del año, sorprender cualquier día a mamá, sorprenderla muchas veces con visitas inesperadas, con tarjetas dedicadas con palabras lindas, llamadas… No esperar un día dictado para hacer lo que igual puede hacerse siempre.
Felicitar a mamá en enero, en febrero, marzo y en cada mes del año. Cada día es un motivo para estar cerca, para invitarla a pasear, para complacerla con algo que sabemos la hace feliz.
Declaremos día de mamá cualquier día, hagamos eterna esa algarabía y ese derroche del último domingo de mayo. Hoy que es un día de junio, también es un buen día para celebrar a mamá.

