Freddy Ginebra y Casa de Teatro
La paz. Bolivia. En La Paz, a 3,200 metros sobre el nivel del mar me ha dado por recordar a Casa de Teatro. Han vuelto a mi mente los agradables momentos que he pasado en ese mágico lugar de la capital dominicana. Los recuerdos me los ha removido el Teatro Nuna, un espacio que he encontrado en el sur de la capital de Bolivia y del que me he convertido en una asidua desde que llegué a vivir a este país. La calidad de las actividades y el ambiente distendido me conquistaron.?.
El lugar es chulo pero no llega a ser tan chulo como Casa de Teatro. Quizás por el frio nocturno de La Paz no cuenta con el magnífico patio del ya tradicional espacio de la zona colonial. El mentor es un muchacho muy joven, un simpático percusionista amante del arte. Hablando con el me ha dado por pensar en Freddy Ginebra y su jovial, eterna y alegre personalidad, pero al mismo tiempo se me ha ocurrido pensar en que será de Casa de Teatro si un día Freddy pierde la memoria? ?.
Triste pensar eso pero importante. Conservar Casa de Teatro es conservar los sueños de Freddy, pero igual, conservar su obra, su alegría, su entusiasmo, su trabajo y su memoria. Es conservar un lugar único, lleno de maravillosas historias en las que han intervenido muchos artistas y tenido como testigos a un buen porcentaje de los dominicanos.?.
Estando a unos 6 mil kilometros de distancia de mi patria me ha dado con pensar en Freddy y en Casa de Teatro. Cada vez que voy a Teatro Nuna me siento en Casa de Teatro. Lo siento cuando asisto a un concierto de jazz, si veo teatro, en fin. Recordar es volver a vivir. Solo espero que cada vez que visite mi patria dominicana pueda volver a disfrutar de todo lo bueno que tiene Casa de Teatro.?

