Navidad sin estrés
La Paz. Bolivia. Aunque parezca raro, es posible vivir de la mejor manera la navidad sin arbolitos llenos de adornos, sin lucecitas de colores y sin un solo detalle decorativo que represente la tradición de recordar el nacimiento del redentor del mundo.
Puede que parezca desabrido o mezquino, pero es posible disfrutar la navidad sin dar ni recibir ni un solo regalo, sin tener que ir de tiendas abarrotadas de consumidores a comprar y comprar. como si el verbo gastar fuera el más importante en el mes de diciembre.
Puede ser divertida la navidad, aunque no comamos lo que tradicionalmente se come en esta fecha en la cultura en la que nacimos, aunque no nos pongamos ropa nueva y bonita el 24 de diciembre, aunque no escuchemos aguinaldos ni fuegos artificiales.
Creanme, la navidad seguirá siendo navidad aunque en la noche buena no haya vinos, ni ninguna de las bebidas que emborrachan a una buena parte de la gente que celebra en familia la gran fecha. No es el plato, no es el árbol, no es el regalo ni lo establecido por años lo que hará que sea o no navidad, lo que hará que celebremos realmente navidad es lo que sintamos por dentro.
Que tal pasar una navidad en la cárcel, acompañando a los que tienen privada la libertad. O tal vez pasarla en el hospital con los que no pueden estar en casa porque están enfermos o hacer lo que hicimos el año pasado, nos fuimos a la montaña y allí estuvimos sin ruidos, viviendo la navidad en medio de la naturaleza que creó ese ser al que se recuerda precisamente en la fecha.

