En las afueras de París
Melun. Francia. Pasar unos días en las afueras de París es la oportunidad de disfrutar de la capital de Francia desde una óptica diferente y ampliada. Ver más que los emblemáticos lugares y tener la opción de quedarnos en espacios menos tumultuosos.
En nuestro más reciente viaje a Europa nos quedamos unos días en Melun, una pequeña ciudad ubicada a unos 40 minutos de París. Desde allí nos desplazamos con frecuencia no solo al centro de la capital francesa, también a varios pueblitos cercanos con interesantes historia y encantos como el Castillo de Fontainbleu.
El primer día en Melun nos propusimos disfrutar del àrea y fuimos a Barbizon, donde vimos una exposición de fotografías y luego caminamos por el bosque Fontaineble y por las calles del encantador pueblo.
En la noche del mismo día fuimos a una cena en París y al día siguiente también fuimos a París para aprovechar la diversidad de exposiciones que se exhiben permanentemente en el Centro de arte contemporáneo Pompidou.
El domingo dedicamos la mañana a caminar por el borde del Río Sena y eso nos dio la oportunidad de ver las numerosas mansiones que acogen a personas adineradas que buscan un lugar que les permita disfrutar de París sin estar en París. En la tarde nos fuimos a Versalles y así disfrutamos de otro extremo de las afueras de esta importante capital.
El último día lo dedicamos a Melan, a caminar por sus calles, a ver su arquitectura, a disfrutar de su tranquilo ambiente. En la noche volvimos a París para despedirnos de esa mágica ciudad antes de tomar el avión de regreso.

