Bruselas, Bélgica. Fue una tarde de regreso en la Zona Colonial. El paseo comenzó caminando por El Conde, lugar que añoran muchos dominicanos que están lejos y que hoy desprecian los hijos de papi y mami y hasta los que no son hijitos de papi.
Ahora lo IN en Dominicana es ir a dar un paseo bajo techo en el mall más de moda.
Caminé despacio de la Puerta del Conde hasta el Parque Colón y en el trayecto hice diversas paradas que me permitieron contemplar lo nuevo y lo tradicional de esta histórica zona que es de las pocas peatonales de Dominicana. Hoy con razón o sin razón esta zona que a tantos le evocan grandes recuerdos, se la han dejado a algunos románticos asiduos y a uno que otro turista. Algunos consideran que no es segura por la poca iluminación y que requiere más atención por parte de las autoridades. Al final del recorrido una batida de sapote sin leche a la sombra del frondoso árbol de la vieja cafetería que hace frente con la Catedral Primada de América. A los pocos minutos el lugar se convirtió en un punto de encuentro con todos los amigos que pasaron. Mi parada se hizo larga y luego de la tradicional batida hubo que pedir algo de comer mientras conversábamos con amigos de todos los tiempos, entre ellos artistas, amantes del arte y de la zona colonial. A la mesa se le agregaron sillas y el grupo se hizo grande.
Entre conversaciones disfrutábamos desde nuestra mesa de diversos espectáculos que se producían simultáneamente en el parque Colón. La novia y el novio que tropezaron mientas aprovechaban el escenario para sus fotos de recuerdo, el turista que con mapa en mano contemplaba el entorno, los niños que correteaban y los enamorados que se besuqueaban mientras un grupo de Perico Ripiao interpretaba sus tradicionales merengues. Sin darnos cuenta se hizo de noche, luego muy de noche. Unos llegaban, otros se iban y nosotros intactos contemplando uno de los paisajes más típicos e inolvidables de nuestra República Dominicana, un paisaje que cuando lo evocamos viviendo en otro país nos parece aun más maravilloso.

