La epidemia de feminicidios, frente a la que las autoridades no han encontrado respuesta, se ha cobrado otra víctima en el paraje Guasumilla, de El Seibo. La muerte de mujeres por su pareja o expareja se ha tornado tan frecuente que la cuenta suele perderse.
Tras ultimar de un disparo a su esposa Audelis Paula, de 45 años, y herir a una hija de esta de apenas 13 años de edad, Luis Oscar Peguero, de 37, se suicidó de un balazo en la cabeza. La división de bienes se cita como el detonante de otra tragedia que enlutece a la familia dominicana.
Pero las causas son realmente tan variadas que la gente no sabe siquiera qué pensar. No hace más que lamentarse de que por cualquier diferencia con su pareja o expareja la mujer termine pagando con su vida.
El Ministerio de la Mujer, la Procuraduría General de la República, las iglesias y otras entidades tienen que involucrarse más a fondo en el diseño y aplicación de un programa que reduzca al mínimo los dolorosos feminicidios.

