El objetivo final es ganar el campeonato, pero mientras tanto no cayó mal el haber logrado la corona de campeones de la ciudad.
Es la alegría que por muchos años los seguidores de los Leones del Escogido no experimentaban y ayer consiguieron un escalón más en el presente torneo.
Mientras llega lo otro jugadores, dirigentes y directivos preparan otra fiesta y es la Noche Buena del Escogido hecho que no habían podido disfrutar desde la temporada del 1998-99.
El gerente general del equipo Moisés Alou y el manager Ken Oberkfell, recibieron el trofeo en un acto luego del triunfo 10 carreras por 1.
En la historia del béisbol dominicano entre Licey y Escogido es la ocasión 24 en que los rojos ganan dicha corona contra las 25 de los azules.
Los números registran que en 7 ocasiones estos dos conjuntos han quedado empatados.
La victoria significó también para el Escogido, la conquista de la Serie Regular con 30 victorias y 19 derrotas, cuando hoy se jugará el último partido de la vuelta regular.
El pitcher ganador fue el criollo Edward Valdez (2-3), en una labor monticular de cinco episodios en los que permitió una carrera inmerecida. La derrota fue para el importado Randy Keisler, quien permitió dos vueltas en una entrada.
El partido comenzó como un duelo de abridores entre Ubaldo Jiménez y Edwar Valdez, pero el bullpen azul colapsó en su trabajo.
Jiménez lanzó cinco entradas en las que aceptó sólo una carrera y abanicó a seis contrarios, pero salió sin decisión en su debut de la temporada.
El Escogido anotó dos vueltas en el sexto y siete en el séptimo para definir el encuentro.
Randy Keissler (0-1) al tolerar el cuadrangular de Otáñez y tres carreras en una entrada de trabajo.
La victoria fue para Valdez (2-3) al lanzar cinco entradas de sólo una carrera y cinco indiscutibles, con tres ponches y un boleto. El héroe de la ofensiva roja lo fue Willis Otáñez con jonrón, un sencillo y dos empujadas.

