Desde hace tiempo, he sabido de primera, segunda o tercera mano, las ideas, planes y programas puntuales que tiene el presidente Danilo Medina para enfrentar exitosamente varios de los aspectos fundamentales que tienen que ver con el bienestar, el desarrollo y la competitividad.
El político de fuste, economista, ingeniero químico y expresidente de la Cámara de Diputados, hoy Jefe del Estado, es persona versada.
Desde el 2008, luego de una conferencia organizada por el grupo ECO, conocía a profundidad de su interesante Plan de apoyo al desarrollo y fortalecimiento de las Micro, pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES).
Ya de manera concreta, durante el desarrollo de un almuerzo a casa llena en el hotel Jaragua organizado por la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) en el año 2012, tuvimos detalles sobre sus ideas para relanzar los sectores turismo, agropecuaria, manufactura, energía eléctrica, educación, MIPYMES y otros del país.
Estas ideas, planes y proyectos se ampliaron en ocasión de un Almuerzo de la Cámara Americana de Comercio, al cual fue invitado como orador principal en su rol de candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana, y a propósito de su disertación, también a principio del año 2012, durante el Segundo Congreso de la Industria Nacional.
Sin embargo, lo que más quiero resaltar es el reiterado planteamiento del licenciado Medina en el sentido de que en su gobierno no iba a haber (en el campo diplomático) personas (embajadores y cónsules) tomando vacaciones bien pagadas en el país de su elección, sin rendirle un servicio a la nación.
Ha reafirmado el mandatario que, en lo adelante, los funcionarios diplomáticos dominicanos tendrán que promocionar en el país donde trabajen los productos y servicios con sello dominicano, al tiempo que deberán canalizar inversiones para el territorio nacional, y que cada tres meses sus labores serían evaluadas.
Ya muchas de las acciones encaminadas por el gobierno han estado dando sus frutos positivos. Esperamos, pues, que el campo diplomático también empiece a experimentar esos cambios.
Manos a la obra.
