Pablo SAN ROMAN
afp
CURITIBA, Brasil. AFP. Tras ganar la Eurocopa-2008, a la selección española todo le fue bien hasta que cayó en Brasil-2014 en la primera ronda. El juego de España se volvió demasiado previsible, con jugadores que carecían tal vez del hambre necesaria para otro Mundial.
La final de la Copa de las Confederaciones, en que Brasil aplastó a España en 2013 por 3-0, mostró la forma de ganar a la generación del Tiqui-Taca: presionar y ahogar a sus centrocampistas y también a sus defensas para que no salieran con el balón controlado desde atrás.
La táctica le salió a la perfección a las selecciones de Holanda (5-1) y Chile (2-0), que ganaron y eliminaron a España en apenas dos fechas del Grupo B.
A eso se unieron las lesiones importantes de algunos jugadores, como Carles Puyol, que era el líder del equipo en el campo, Víctor Valdés, llamado a ser titular, de un Iker Casillas muy fallón en Brasil y en el ocaso de su carrera, Thiago Alcántara, relevo natural de un Xavi Hernández desdibujado, y Jesús Navas, desequilibrador en sus entradas por las bandas.
El seleccionador Vicente del Bosque confió en la vieja guardia que había dado tres títulos seguidos a España (Eurocopas de 2008 y 2012 y Mundial de 2010), cuando algunos ya no tenían tal vez la motivación necesaria para esforzarse en lograr otro título.
“Los ojos de los jugadores, después de haber ganado tanto, no son los mismos que cuando empezaron”, advirtió Del Bosque antes del inicio del Mundial, curándose en salud ante una posible decepción.
Sus palabras fueron respaldadas por Xabi Alonso tras la derrota ante Chile.
“No hemos sabido mantener el hambre. La cuota de alegría y de éxito estaba cumplida, agotada. Las sensaciones no eran las de otros campeonatos”, señaló Alonso.
Si a la motivación, se une un calendario español desgastante, con una liga larga, eliminatorias de Copa del Rey a doble partido y una final de Champions con varios internacionales españoles en Atlético de Madrid y Real Madrid, el cóctel era peligroso para la Roja.
“Todos los jugadores que están en el Mundial han tenido temporadas cargadas. El cansancio no es excusa”, trató de defenderse Andrés Iniesta tras la primera derrota del Mundial, contra Holanda.

