Por TOM KRISHER
DETROIT, AP.- El consejo de administración de General Motors Corp. se reunió el sábado por segundo día consecutivo para tomar la decisión definitiva sobre si el otrora mayor fabricante de automóviles completará su reestructuración con la presentación el lunes de una solicitud de protección federal por bancarrota.
El resultado de la reunión no pudo conocerse de inmediato. GM y el Departamento del Tesoro, que ha estado guiando al fabricante de automóviles de Detroit hacia un plan de rescate que le dará a los contribuyentes una participación de casi tres cuartas partes de la compañía, entraron en una fase de conversaciones donde casi todo es secreto.
Los tenedores de bonos de GM tenían un plazo que vencía a las 5 pm del sábado para aceptar una oferta de intercambiar sus 27.000 millones de dólares en deudas por al menos un 10% de la nueva GM. Si el Tesoro no recibe el apoyo que busca, los tenedores de bonos podrían acabar con mucho menos ante un tribunal de quiebras.
El Departamento del Tesoro no tuvo ninguna declaración inmediata al vencer el plazo, y el vocero de GM Tom Wilkinson dijo que el fabricante de automóviles no planeaba hacer ninguna declaración el sábado.
GM dio el viernes un paso importante hacia su reestructuración cuando los afiliados al sindicato de Trabajadores Automotrices Unidos ratificaron por mayoría abrumadora concesiones por 1.300 millones de dólares anuales, lo que permitirá que GM reduzca costos laborales y los sitúe a la par de sus competidores japoneses.
El nuevo acuerdo sindical congela salarios, termina con las bonificaciones y elimina ciertas normas de trabajo no competitivas. Adicionalmente, a primeras horas del sábado en Berlín, el gobierno alemán, GM y Magna International acordaron un plan mediante el cual la empresa canadiense de repuestos automovilísticos adquirirá la unidad alemana de GM, Opel, mediante un crédito puente de 1.500 millones de euros (2.100 millones de dólares) que le girará Alemania.
No obstante, todavía había mucho por hacer para que GM lograra concluir antes del plazo establecido por el gobierno, el cual vence el lunes, con el fin de cumplir los requisitos para recibir más ayuda.
GM, con el respaldo federal, ya ha recibido casi 20.000 millones de dólares en créditos del contribuyente estadounidense y podría conseguir 30.000 millones de dólares más para lograr salir airosa de lo que se espera sea una reorganización de 60 a 90 días ante un tribunal de quiebras.
General Motors no ha confirmado que se declarará en bancarrota al amparo de acreedores, aunque anunció una conferencia de prensa para el lunes en Nueva York. Las acciones de GM cayeron el viernes a su nivel más bajo en la historia de la empresa, cerrando en apenas 75 centavos.
De declararse en bancarrota, esas acciones carecerán de valor. Las firmas automovilísticas de Detroit se han visto sacudidas por una combinación de la recesión económica, el espectacular aumento en el precio de la gasolina el año pasado y la decisión de seguir produciendo vehículos de consumo elevado de combustible. Chrysler LLC seguramente tendrá que esperar hasta el lunes para saber si un juez de bancarrotas autorizará la venta de sus activos a un grupo encabezado por la firma italiana Fiat, para salir lo antes posible de la quiebra al amparo de acreedores.

