Ningún Estado en el mundo, a partir del inicio de la Guerra Fría (1947-1991), puede decir que no sintió en carne propia la presencia o el asedio de sus operaciones.
Las actividades secretas y abiertas de espionajes, contraespionajes, asesinatos, grabaciones, desestabilizaciones e imposiciones, gravitaron de forma permanente en la mayoría de los pueblos del mundo, especialmente en América Latina.
Pronunciar y mencionar sus nombres en otrora y ahora, producía y produce sensaciones y recuerdos muy difíciles de borrar de la memoria colectiva global que padeció hasta lo indecible sus acciones. Me refiero, por su puesto, a la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA) y la de Seguridad Soviética (KGB).
Sobre el mundo geopolítico desde mediado del siglo XX no puede escribirse su historia sin la gravitación de estos dos organismos de inteligencia, uno con mayor intensidad que el otro, pero con un interés común: el de imponer su sistema político en todo el planeta.
Las acciones de la CIA se sintieron aún más que la de la KGB en la comunidad internacional muy especialmente en los pueblos de América por el gran interés geoestratégico que tenían los Estados Unidos y Rusia hacia esta parte de la región.
La política de contención del comunismo de USA y el deseo de ampliar su influencia política socialista de la Unión Soviética hicieron de esos servicios de espionajes de alcance mundial dos instrumentos temidos y poderosos.
Acciones de la CIA
De la CIA hay que decir que su principal objetivo fue la Unión Soviética y su área de influencia, no obstante, sus actividades -no siempre legítimas- fueron llevadas a muchos otros lugares del mundo, en defensa de los intereses estadounidenses.
Documentos ¨desclasificados¨, es decir, hechospúblicos por el director de la CIA, Michael Hayden, en junio del 2007 y puestos a disposición en el sitio web de la propia CIA, por presión de cientos de historiadores y periodistas norteamericanos, declaraban lo siguiente sobre ese instrumento de espionaje: Lo que la Agencia ha hecho en nombre de los estadounidenses la mayor parte de los documentos favorece muy poco.
Lo cierto es que, de una forma u otra, la CIA ha estado implicada en sucesos como la caída de Musaddaq en Irán (1953), los múltiples intentos de asesinatos a Fidel Castro, el asomo de desembarco en Cuba (1961) y la consiguiente crisis de los misiles, la caída de Ngo Dinh Diemen Vietnam del Sur y el golpe de Estado contra Salvador Allende en Chile (1973), entre otros muchos acontecimientos.
También ha ayudado en la lucha contra la guerrilla a diversas dictaduras latinoamericanas y ha favorecido, de forma más o menos velada, golpes de Estado en países de África y Oriente próximo.
Desde su central en Langley, en el Estado de Virginia, cerca de Washington, y gracias a sus enormes recursos técnicos y económicos, la CIA constituye un poder dentro del poder y su actuación ha sido objeto de críticas y controversias incluso en Estados Unidos.
La KGB y Putin
La KGB, que son las siglas del Komitet Gosudárstvennoy Bezopásnoti (Comité de Seguridad del Estado), fue un organismo creado en 1954 para dirigir los servicios de seguridad de la antigua Unión Soviética. Sustituyó al Ministerio para la Seguridad del Estado (MGB), acusado de actividades ilegales tras la muerte de Stalin. Dependía del Consejo de Ministros y constituyó un auténtico poder dentro de la URSS.
Sus principales competencias eran de policías en el interior del Estado (responsable de reprimir la oposición política y la disidencia) y de espionaje en el exterior.
Contaba también con un cuerpo militar de élite (al margen del Ejército soviético) que, entre otras actividades, controlaba las fronteras. Fue disuelta, oficialmente, en 1991, tras el golpe de Estado fallido contra Mijaíl Gorbachov, en el que se vio implicado el presidente Vladímir Vladímirovich Putin.
Con la firma del pacto para el fin de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la URSS, la KGB fue subdividida en el Servicio de Información Exterior (SVR) y el Servicio Federal de Seguridad (FSB).

