Ubicado a escasos minutos de Casa de Campo, en La Romana, el poblado de Altos de Chavón tiene Iglesia, restaurantes, galerías de arte, museo taíno, tiendas, discoteca, una escuela de arte y un anfiteatro, por el cual han pasado artistas de renombre, pero le faltaba algo que dejara en el visitante el dulce sabor de estar en un lugar especial.
Hoy día ese hueco ha sido llenado. El turista que visita el pequeño poblado, se lleva, además de las fotos de los hermosos edificios y paisajes, imágenes de estampas criollas del siglo XVIII. El productor artístico Chiqui Haddad explicó que la idea de la animación la tenía desde hace más de seis años, pero que es Claudio Silvestre quien lo pone en marcha junto Emilio Roca y su Ilusion Flower, quien tiene 50 tiendas en las principales ciudades del mundo y abrió una en Chavón. Básicamente lo que se busca es amenizar, aparte de las fotos, el turista se lleva una imagen digna de lo que somos como pueblo, sostiene Haddad. Destacó que lo afrocaribeño se ve representado con una marchanta vendedora de flores, con música de tambores, cuyas canastas y latas son hechas y pintadas a mano, ahí mismo, por artesanos. En la iglesia tenemos jóvenes vestidos con trajes de la época, que bailan una criolla y se pueden ver las muñecas de trapo. Destacó que como Ciudad de artistas en Chavón hay pintores realizando obras que venden al visitante, al igual que un tabaquero haciendo cigarros y en el anfiteatro guitarristas que entonan música típica junto a atractivas modelos. A diario Altos de Chavón es visitada por unos mil turistas, que escuchan complacidos la música dominicana y pueden ver parte de la cultura de siglo XVIII, con sus trajes, bailes y forma de comportarse. Haddad se siente satisfecho de ver hecho realidad un proyecto que guardaba desde hacía años, pero destaca que el trabajo es de un equipo que conforman además Alexis Vásquez, en el vestuario, Maritza Reyes en clases de folklore, Miky Montilla, profesor de acutación y otros. Destacó que los jóvenes que participan en las diferentes estampas dominicanas son de La Romana, los cuales han sido preparados durante más de cinco meses, reci biendo clases de diferentes materias, incluida etiqueta y protocolo. El trabajo ha sido intenso, pero la satisfacción es grande, dice Haddad, quien destaca las cartas que ha recibido, entre éstas de la Asociación de Guías que señalan la belleza del lugar y reconocen que con estas estampas Altos de Chavón tiene la animación que le faltaba.
Los Altos como regalo
Su construcción inició en 1976. Charles Bludhorn, presidente de Golf & Western el que tuvo la idea de construir esta aldea Mediterránea del siglo XVI como regalo de cumpleaños a su hija en los altos del río Chavón. El italiano Roberto Copa fue el encargado de hacer realidad.

