Es mínima la cantidad de menores que incurre en violaciones a la ley, con relación a los adultos, ya que de los más de 22 mil internos en las cárceles del país, sólo 512 son adolescentes, lo que representa apenas el 2,2% del total de la población carcelaria.
La información la ofrecieron varios expertos que participaron ayer en el almuerzo de los medios de comunicación del Grupo Corripio, donde rechazaron que un aumento a las penas carcelarias a los menores reduciría los niveles de delincuencia.
El criterio es de Juan Aníbal Rodríguez, presidente de la Corte de Niños, Niñas y Adolescentes de Santiago; Francisco Pérez, presidente de la Corte de Niños, Niñas y Adolescentes del Distrito Nacional; Ara Gema Martínez, psicóloga y consultora internacional en asuntos de la niñez; Eric Gómez, educadora y gerente del Programa Educación y Derecho de la Niñez y Juventud del Catholic Relief Service y Leonora Martínez, procuradora de la Corte de Niños, Niñas y Adolescentes del Distrito Nacional.
Explicaron que en los tribunales se ha demostrado que la mayoría de los menores que incurren en un delito, son orientados o motivados por adultos.
Dijeron que un alto porcentaje de estos menores retorna a la cárcel poco tiempo después de ser liberados, ya que el sistema penitenciario dominicano no contribuye a su regeneración.
Consideraron que el proyecto de reforma del Código del Menor, aprobado por los diputados, oculta la deuda social del Estado y los problemas que provoca la desigualdad social y económica.
Juan Aníbal Rodríguez, afirmó que la propuesta legislativa revela que los congresistas no quieren ver la realidad completa, porque es más fácil encerrar a los menores infractores que buscar las verdaderas soluciones que ameritan los altos índices de violencia que se registran en el país.
Mientras que Francisco Pérez expresó que aunque República Dominicana dio el salto en cuanto a las garantías de los menores infractores, al abandonar un Código mediante el cual los padres podían solicitar la prisión de sus hijos por descontento, ahora se pretende echar por la borda los avances que tienen como plataforma diversos convenios internacionales.
La psicóloga Ara Gena Martínez planteó que el país retrocedería en términos de las garantías a los niños y adolescentes, de aprobar el Senado las modificaciones hechas por los diputados al Código del Menor.
La educadora Eric Gómez entiende que el citado proyecto tiene un manto de autoritarismo, discriminación y de consecuencias no lógicas.
Aquí se cometen actos de corrupción y no se castigan, lo cual es ilógico, pero sí queremos aplicar una consecuencia lógica cuando se trata de los menores infractores aumentándoles las penas, afirmó.
Leonora Martínez destacó que los problemas del delito entre menores no se deben excluir a la familia y el entorno social.
Martínez dijo que muchos jóvenes que se integran a bandas lo hacen presionados por el miedo que les infunden los miembros de esas organizaciones.
De manera que en esta discusión se deben abordar todos los aspectos de la problemática. Por las manos de la procuradora Martínez pasan expedientes de jóvenes infractores cuyas vidas están signadas por la tragedia, la violencia o el deterioro familiar.
Ella no pretende victimizarlos ni que sus delitos queden impunes pero aspira a que se mire a profundidad el contexto en el que viven, comentó.
En ese sentido contó anécdotas, como la de un adolescente que era procesado y que, en las audiencias mantenía una actitud agresiva. Ella le preguntó por qué estaba tan violento, él le respondió es que usted no sabe lo que me pasó, yo tuve que meterme a esto porque a mi madre la violaron salvajemente varios muchachos del barrio.
Eric Gómez, quien trabaja con jóvenes en conflicto con la ley, relató la vida de un niño de Boca Chica que fue a prisión por robo menor y salió de allí peor… a los 19 años lo mató la Policía. Otro caso es el del chico que el día que salió de prisión murió su madre. Los amigos le dieron dinero para comprar flores y ropa pero lo apresó la Policía creyéndolo reincidente, por lo que no pudo asistir al entierro.
UN APUNTE
Menores no son reeducados
De acuerdo a los expertos, es poco o nada lo que se hace en las cárceles para reeducar a los menores en conflicto con la ley. Según ellos, esto trae como consecuencia que los menores salgan igual o peores que como ingresaron a los centros penitenciarios.

