Cosas veredes, que cual molino de viento, giran y giran por la mente
Porque Alcanzarás buena reputación esforzándote en ser lo que quieres aparentar
Mientras se dispendia dinero en vergonzosos viajes, en pensiones medalaganarias, irritantes, abusivamente selectivas y populachas, los profesores de educación física se ven obligados a emigrar a otras funciones, debido a los miserables siete o quince mil pesos que reciben, mientras el desarrollo del deporte estudiantil, en el que verdaderamente se debe invertir, parece que tendrá que esperar cuando la imagen de papa Noel se haga latente.
Así no. Es imposible tener atletas de categoría, si no hay una eficiente educación física en las escuelas, colegios y universidades. Por eso nuestros más representativos atletas, provienen del exterior, apenas balbuceando nuestro idioma, o por el contrario, son nacionalizados, que con tremenda desfachatez, los adoptamos y presentamos con bastante orgullo, como un producto nacional. Descarados todos.
Algo parecido acontece con los deportes en las Fuerzas Armadas dominicanas, donde la intención primaria de los juegos deportivos, era desarrollar el potencial deportivo de sus miembros y crear un espíritu competitivo entre iguales, teniendo como primicia el slogan de cuerpo sano en mente sana.
Pero que va. Producto de la desintegración institucional que ya se sentía dentro del ambiente militar, cual corriente de río desbordado, por igual se llevó la intención primaria de los juegos, cuando determinados comandantes militares iniciaron el enganche y nombramiento de deportistas de los mejores clubes de la capital, con el solo fin de ganar los referidos juegos y darse la pompa del esfuerzo que estaban haciendo, por el engrandecimiento de los deportes dentro de su institución.
Egos y kepis inflados. Así comenzó el desastre y que hoy tiene connotaciones simplemente inimaginables para el común de los comunes. Estas acciones, desgraciadamente, conllevaron a una alocada carrera de ingresos de civiles, que solo fungen como deportistas, que han desvirtuado la esencia de los juegos, sin hacer mención de las graves consecuencias de indisciplina, inmoralidad y corrupción que ese accionar ha conllevado.
Claro, que descaradamente, de una u otra manera tratan de justificarlo todo. Hasta cuando un atleta superior e importado, compitiendo con vientos muy favorables y por el simple hecho de ganar medallas, se agenciaron y agencian de rangos y privilegios que atentan contra la moral y sacrificio de los verdaderos y genuinos atletas militares.
Y, esta situación es igual que en las escuelas, aunque para el ministerio encargado de esto no es así. Es mucho más fácil buscar fotos con el Presidente, llevando y arreglando visitas con alpinistas, peloteros y atletas extranjeros, que fajarse a incentivar la educación física en las escuelas y universidades y no le dijo también en las ff.aa. porque va a buscar la ley y decir que eso no le corresponde, como si los mismos fuesen extraterrestres o extranjeros-. Pero, tanto en uno como en el otro, es lo mismo, es mucho más fácil cosechar que sembrar.
Y, de estos últimos puedo hablar con propiedad, porque viví y sufrí las des-institucionalización de la misma, desde sus inicios, hace ya más de cuatro décadas y que día a día, producto del accionar político, ese mismo que al parecer aborrece el estamento militar, y que solo es bueno cuando favorece sus intereses, es que estamos como estamos. Reiterando lo que por muchos años he dicho, que si fuese una empresa particular, estuviese cerrada por quiebra y no lo ha sido, simplemente, por ser un ente del estado.
Al igual que el ámbito deportivo, en el militar, todo tiende al mismo camino ¡pa´bajo! Mientras las mismas sean comandadas bajo el capricho de alguien fuera de la cadena de mando y que además, es quien nombra, no habrá otra cosa que justificaciones, cobardías, engaños y silencio cobarde, todo para mantener u obtener un puesto.
Este tipo de conducta, es el que lleva a preparar un mamotreto de ley orgánica, que tras más de cinco años, por fin es enviado al Congreso, no sin antes incluir la cláusula que más complacería a quien tienen que halagar.
Por eso el articulo 159, a saber: de igual manera el retiro es obligatorio al momento de cumplir diez (10) años en la categoría de oficiales generales y almirantes excepto en los casos en que esté desempeñando una función designada por el Presidente de la República.
Y la pregunta del millón es ¿qué función de mando no es designada por el Presidente? ¿Por qué no decir claramente que andan en busca de proteger y hacer otros generales de por vida? En este proyecto se comportan como guardias que leen al revés y al derecho. No aprenden y afilan el cuchillo para sus propias gargantas, al pretender pensar, erróneamente, que son eternos con el uniforme.
Definitivamente, no aprenden de los políticos, verbigracia art. 162 apéndice c: permiso oficial para porte y tenencia de armas de fuego cortas. Aunque en cuanto a mí, me da dos por tres. Pero, no podía esperarse menos, de los sirvientes y protegidos del amo, reales y verdaderos badajo. ¡Si señor!

