Lucha a muerte entre los teóricos y la realidad que los desnuda
Tengo el concepto de que el mandar es algo así como ser un buen artesano, que juega con las cosas vírgenes o impuras para convertirlas en algo útil y hasta bello, donde otros no han sabido que hacer o, simplemente, la tiran a la basura.
Por eso considero que no existe excusa alguna con las nuevas autoridades para que trabajen sin fijarse en los desastres encontrados, llevados a cabo por una casta que vivió distanciada de las realidades y del porqué estaban en sus posiciones, lo cual interpretaron que era parte de sus intereses y no pensaron nunca en el pueblo.
Por eso ahora no luce quejarse, sino actuar, como dice el pueblo, siquitrillar a quien haya que siquitrillar y avanzar, solo avanzar, así como se niega un soldado a retirarse del combate cuando se le amenaza de muerte. Es continuar con el pensamiento de dividir la realidad en dos reinos separados, el mundo de los sentidos y el mundo de las ideas.
Escribo esto, en el momento en que uno de los más teóricos de los teóricos, después de haberse pasado unos tres quinquenios en el mismo puesto, pretende justificar y descalificar a otros que están poniendo al desnudo su ineficiencia y su incapacidad para llevar a la práctica sus elaboradas y artificiosas teorías o estadísticas.
Y son muchos los estamentos que se han comportado en el tiempo, solo basado en la teoría, sin que se hayan producido hechos observables que permitan rechazar o admitir sus propuestas. En otras palabras, hablamos del éxito que vendría siendo la corroboración empírica de todas sus propuestas teóricas.
Pero, no pretendo convertirme en un Sócrates y ser el tábano de los retóricos –en este caso, teóricos, sino, más bien y humildemente, ser como una puntilla en el tacón del zapato para mantener despiertos a todos aquellos a quienes hemos escogido para que nos liberen de todas las atrocidades a las cuales fuimos sometidos durante tantos años.
Proseguir con teorías olvidando lo empírico, constituiría un absurdo; el no enderezar el camino y proseguir zigzagueando es retardar la meta, tal y como ha ocurrido en el transporte, en la milicia y ni hablar en cuanto a lo policial; por igual, continuar viviendo como en estos momentos en los cuales los dolores que causa la impotencia, son peores que cualquier dolor físico o mental y más, si los mismos son recurrentes, como los que nos causan los teóricos políticos y sus acciones en muchos casos desvergonzadas y, bastaría con referirnos a esa donde aparece un “honorable teórico”, enraizado en el poder, protestando porque de su “Feudo” le cancelaron un pariente.
Toda una locura o acción desquiciada si consideramos que ese feudo o finca, es en realidad, el Estado Dominicano. Por acciones como esta, es que muchas veces pienso, que el largo tiempo ejerciendo el Poder, hace a estos personajes parecer como verdaderos animales sin alma.
La tarea que tienen por delante estos nuevos funcionarios es titánica; convertir el caos en orden y la basura gubernamental, en funcionabilidad institucional; convertir el comportamiento perezoso de este Estado en un caballo de carrera y convertir las teorías con las cuales nos han saturado para ocultar ineficiencias e indelicadezas, en un epidíctico a ser arrojado al vertedero de Duquesa.
Ahora, como gallitos desbocados, utilizando la estrategia de que la mejor defensa es la ofensiva, el desacreditado comité exige pruebas y pruebas es que hay que darles hasta que se ahoguen en su propia basura. Porque este pueblo debe comportarse, como “esos lobos que sobreviven al invierno, que jamás olvidan el frío. ¡Sí señor!.
Por: Rafael R. Ramírez Ferreira
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