PEDRO CASTRO
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Será competencia de la Fiscalía de la provincia Santo Domingo y de la Procuraduría General de la República si procede o no someter a la justicia a los familiares del menor que hizo la llamada el pasado martes y dio una falsa alarma de bomba colocada en un vuelo con destino al Aeropuerto de Punta Cana, procedente de Bruselas, Bélgica y que aterrizó en el aeropuerto Las Américas, aseguraron este viernes investigadores.
El menor sería evaluado por fiscales de Niños, Niñas y Adolescentes, de la provincia Santo Domingo y profesionales de la conducta (psicólogos y psiquiatras), para determinar si actuó en sus cabales o padece de problemas mentales.
De acuerdo a investigadores se trata de una familia “disfuncional” con un descontrol total de sus actuaciones.
Se informó que ya el Departamento Nacional de Investigaciones (DNI) concluyó su trabajo, aunque continúan evaluando a los padres y los abuelos del menor.
De acuerdo al organismo de inteligencia del Estado, la primera llamada la hizo a las 3:26 de la tarde del martes, identificándose como “Pablo Escobar, Señor de los Cielos”, haciendo alusión simultáneamente a los extintos narcotraficantes colombiano y mexicano, Pablo Escobar y Aurelio Casilla, respectivamente.
La segunda llamada del menor fue realizada a las 8:20 de la noche, confirmando el arribo del vuelo a las 10:00 de la noche. “Posteriormente realiza una tercera llamada a las 21:14 (11:14 de la noche), donde desmiente la amenaza”, precisó.

