Un grupo, de personas en su gran mayoría compuesto por jóvenes, se dio cita el pasado sábado en El Maunaloa para presenciar el reencuentro de los ex integrantes del grupo Ciudad de Angeles, en el mismo escenario que los vio nacer.
El concierto pautado para las 8:00 de la noche inició a las 10:00, con un vídeo de los chicos reunidos la noche anterior al espectáculo, compartiendo un buen rato entre amigos.
Este show no sólo fue para interpretar las canciones que dieron éxito a la agrupación, sino que se convirtió además en una plataforma para que estos mostraran sus proyectos por separado.
Los primeros en salir a escena fueron Ariel y Javi, quienes tienen un dúo musical donde el merengue y la cumbia son los ritmos centrales. En su presentación interpretaron tres canciones de su material discográfico: Yo no tengo, Dime y Amor bonito, haciendo que los asistentes disfrutaran y bailaran. Raphael Estephan fue el segundo en presentarse, poniéndole el toque romántico a la noche, cantando canciones de otros artistas con su melodiosa voz, como: Voy a llenarte de José José; A quién quiero mentirle, Marc Anthony; Asignatura pendiente, Ricardo Arjona y Ya lo sabía, una tonada de su proyecto musical como concertista.
Por último, José Marmolejos, quien poco a poco va despegando en su carrera como solista, interpretó seis canciones, cuatro de su disco Silencio de David Bisbal y Devuélveme, de la cuál reveló será su próximo sencillo.
Marmolejos, durante su presentación, se mostró muy dinámico en el escenario logrando una buena conexión con el público.
Reencuentro en escena
Por primera vez, después de cinco años del retiro, Ariel, José, Raphael y Javi, a las 11:50 de la noche se reencontraron en el escenario nuevamente como Ciudad de Angeles.
Vestidos de blanco de pies a cabeza, los muchachos iniciaron con Descorazonado, siguiéndole, Como un niño, Hechicera, Quiero volver contigo, Esa cosa y 24 horas, canción que sirvió de sound track de una novela argentina. Desde el 2006 no nos uniamos en una tarima a bailar juntos, y estamos contentos de estar aquí, expresó José.
Para cerrar con broche de oro interpretaron la canción más pedida por los asistentes: Papelitos, la cual corearon y bailaron de principio a fin.
Más que en un recital, fue un encuentro entre amigos, en el que surgieron anécdotas y canciones con las que el público se conectó y disfrutó.
