Taipei. EFE. El ex presidente taiwanés Chen Shui-bian presentó hoy una apelación contra la condena a cadena perpetua por corrupción a la que fue sentenciado el pasado día 11, informó hoy su oficina.
El pasado viernes, el Tribunal de Distrito de Taipei condenó a Chen a prisión perpetua y al pago de una multa de 6,6 millones de dólares por corrupción, blanqueo de dinero y falsificación de documentos.
Después de visitar a Chen en el centro de detención, el director de su oficina, Liu Tao, confirmó en un comunicado que el ex mandatario había presentado una apelación.
Chen está dispuesto a defenderse a sí mismo, si el Tribunal Superior actúa de forma imparcial y transparente, señaló Liu en la nota.
El ex presidente despidió a sus abogados en los últimos meses de su juicio, en protesta por lo que calificó de parcialidad en el tribunal que lo condenó.
Chen se encuentra en prisión preventiva desde el 30 de diciembre y los tribunales tienen que decidir antes del 25 de septiembre si prorrogar la detención o dejar al ex presidente en libertad condicional a la espera de la resolución del recurso.
La esposa del ex mandatario, Wu Shu-chen, fue también condenada a prisión perpetua, mientras que su hijo Chen Chih-chung fue sentenciado a dos años y seis meses y su nuera, Huang Jui-ching, a un año y ocho meses.
El opositor e independentista Partido Demócrata Progresista (PDP), que llevó a Chen a la presidencia en 2000 y 2004, anunció hoy que no aceptará el reingreso del ex mandatario hasta dentro de cinco años.
El PDP no descarta organizar movilizaciones para proteger los derechos humanos de Chen, que considera lesionados por el modo en que se ha desarrollado la investigación y el juicio.
Dos jóvenes políticos independentistas, estrechos colaboradores de Chen, Ma Yung-cheng y Lin Te-shun, también fueron condenados el viernes, junto con Chen.
Ma y Lin recibieron condenas a 20 y 16 años, respectivamente, y aún no han decidido si apelarán las sentencias.

