Las Fuerzas Armadas hicieron un alto en el camino ayer para exaltar a ocho deportistas que con calidad y gallardía defendieron los colores del país y de sus instituciones en los momentos en que tuvieron que hacerlo.
El grupo de deportistas lo encabezó el velocista Juan Núñez, un cabo de la Marina de Guerra que en 1986 conquistó medalla de plata en los 100 meros planos de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santiago 86 y bronce en los Panamericanos de Indianápolis el año siguiente, entre otros notables logros.
De igual forma, tienen su nicho en el Pabellón de la Fama del Deporte de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, el raso Jesús Frómeta, del Ejército Nacional, en béisbol; el vicealmirante (R) César A. Gil García, quien brilló en atletismo, golf y softbol; el mayor general (R) Pablo Garrido Medina, (FAD), en varios deportes también y propulsor, y el capitán David Soriano, (FAD), en atletismo.
Otros tres renombrados atletas militares inmortalizados In Memorian son el mayor Desiderio Lebrón (FAD), en atletismo y lucha; el general (R) Francisco Molina (PN), propulsor, y el raso Victor Cruz (PN), un relevista de bola viva que alcanzó su punto más alto con los Tigres del Licey en la década del 70.

