El conflicto en el Departamento de Cómputos de la Junta Central Electoral (JCE) fue de carácter administrativo y no técnico, según se desprende de las informaciones contenidas en comunicaciones enviadas al presidente del tribunal, doctor Roberto Rosario Márquez, por el renunciante administrador general de Informática Miguel Angel García y el director de Informática, ingeniero Franklin Frías Abréu.
La renuncia del funcionario sugerido en el 2003 por monseñor Agripino Núñez Collado ha producido cuestionamientos por parte del juez Eddy Olivares, quien pide la renuncia también de Frías Abréu.
En su carta de renuncia al pleno del tribunal electoral, de fecha 26 de septiembre, García, argumenta que las funciones de administrador general de Informática constituían un paralelo con la de director de Informática, lo que contradecía principios gerenciales.
Sin embargo, ambas funciones existen desde el año 2003 y desde entonces ambos funcionarios firmaban en común los documentos enviados al pleno o al presidente de la JCE, lo que dejó de ocurrir en el último año por problemas personales y enemistad entre ambos.
Dos cartas de estos funcionarios antes de la renuncia, una de Frías Abréu el 5 de septiembre, y otra de García, del 22 del mismo mes, dejan claro las diferencias y disputas entre ambos.
La misiva del director de Informática le pone en conocimiento a Rosario Márquez de la imposibilidad de solucionar el conflicto suscitado con García, como fue el mandato del presidente de la JCE en la reunión que éste encabezó con los dos y con el personal de programadores y subdirectores departamentales.
En esa reunión el doctor Rosario Márquez instó a los funcionarios de Informática dejar de lado sus diferencias y que no había necesidad de división del trabajo en esa área, por lo que debían de minimizar las fricciones.
Para su información, al día siguiente del encuentro, el 26 de agosto, le envié un correo electrónico al señor García, copia del cual anexo, donde le pedía que eligiera el momento más apropiado para realizar la reunión de trabajo antes de que se cumpliera la fecha de entrega de la propuesta, cuya fecha estaba programada para el lunes 29, pero hoy 5 de septiembre aún no recibo respuesta de ese email, ni ningún tipo de acercamiento para la reunión, dice Frías Abréu en su misiva.
En tanto que García en su carta señala que llegué a la JCE con los consecuentes niveles de compromiso con la transparencia y la institucionalidad que son el norte de mis actuaciones de los cuales no renunciaré ni cederé bajo ningunas circunstancias.
Añade que Conceder todas las funciones del cómputo electoral a la misma persona que por sus actuaciones dio motivo para mi reingreso a la JCE y que paradójicamente no goza de mi confianza y por quien no asumiré compromisos y responsabilidades, no es asunto de consenso.
Estas dos cartas muestran las insalvables diferencias profesionales entre ambos funcionario.
