Washington. EFE. Las pruebas de la campana de contención instalada sobre el pozo de petróleo averiado en el Golfo de México podrían prolongarse más de las 48 horas previstas, informó hoy BP, la empresa responsable del derrame.
En una rueda de prensa telefónica, el vicepresidente de la compañía, Kent Wells, indicó que hasta el momento los resultados indican que el pozo resiste bien las pruebas pero probablemente se opte por prolongar los exámenes para cerciorarse por completo.
Por ahora, insistió Wells, no hay señales de que desde el comienzo de las pruebas hayan surgido nuevos escapes de crudo en el lecho marino.
La presión es ligeramente superior hoy a la detectada el viernes, cuando llegaba a los 6.700 psi (471 kilos por centímetro cuadrado), por debajo de lo que esperaban los expertos, 7.500 psi (526 kilos), pero por encima de los 5.000 psi (351 kilos por centímetro cuadrado) que delatarían sin lugar a dudas la existencia de una fuga.
Todavía no se ha tomado, declaró Wells, ninguna decisión sobre cómo proceder una vez concluyan las pruebas, si se opta por mantener el pozo cerrado, como ocurre desde el comienzo de las pruebas el pasado jueves, o si se opta por reabrirlo.

