El Ministerio Público fracasó ayer en demostrar que el senador Amable Aristy Castro representaba peligro de fuga, lo que motivó que el juez de la Suprema Corte de Justicia Alejandro Moscoso Segarra rechazara dictarle prisión preventiva u otra medida de coerción ante la investigación que se le hace por alegados actos de corrupción en su gestión en la Liga Municipal Dominicana.
Durante una audiencia que se prolongó por más de cinco horas, la representante del Ministerio Público Laura Guerrero falló en sus afanes por demostrar que en la gestión de Aristy Castro en la LMD se cometieron serias irregularidades que ameritaban que contra el legislador se dictara prisión preventiva, por considerar que representaba peligro de fuga.
La presunción de peligro de fuga de la fiscal Guerrero fue calificada por la defensa de Aristy Castro como algo descabellado pensado por una persona con cabello.
La decisión del juez Moscoso Segarra está fundamentada en que la representante del Ministerio Público no pudo establecer contundentemente la existencia de peligro de fuga del legislador, y a que se presentaron elementos insuficientes como para imponer medida de coerción.
El juez tomó en cuenta la existencia de un domicilio permanente y que su actitud y comportamiento ponen de manifiesto que tiene la intención de comparecer a los actos que fuere necesario.
Moscoso Segarra emitió la decisión luego de tres horas de ponderación, en las que Aristy Castro permaneció sentado en el banquillo junto a sus abogados.
La audiencia se inició a las 10:00 de la mañana y concluyó a las 3:05 de la tarde, con una sala de audiencia repleta de público.
Durante la audiencia, la representante del Ministerio Público calificó de muy graves las faltas cometidas por Aristy Castro mientras fungía como secretario general de la Liga Municipal Dominicana, por lo que solicitó dictar prisión preventiva.
Los abogados de Aristy Castro solicitaron rechazar en todas sus partes la solicitud de imposición de medida de coerción, por estar pendiente la decisión con respecto a la objeción que elevó Aristy Castro a la reapertura de la investigación en su contra, y a que goza de inmunidad parlamentaria.
La barra de la defensa estuvo integrada por Ramón Pina Acevedo, Julio Cury, Marino Féliz y Ramón Núñez.

