Al menos 15 familias permanecen hoy en refugios improvisados en el sector Los Coordinadores, de Sabana Perdida, luego de las lluvias producidas por la tormenta Laura que provocaron las inundaciones causadas por el río Isabela que anoche retornó a su cauce.
Con una lona, damnificados del sector se protegen de la ocurrencia de posibles aguaceros y los rayos del sol.
Al llegar la noche, se turnan “la guardia” para dormir en al menos cuatro colchones, en los que niños expuestos a enfermedades ocupan los mayores espacios.
Mairely Galván, madre de ocho hijos, relata que atraviesan por grandes calamidades económicas y sociales en el refugio improvisado por los afectados de la tormenta Laura.
Narra que viven una “tortura” porque a pesar de que el río volvió a su cauce todavía no pueden retornar a sus viviendas debido a los remanentes de las inundaciones.
Describe que ahora el lugar se convierte en un foco de contaminación y que deben durar al menos cuatro días desinfectando e higienizando la zona para prevenir enfermedades.
“Ese es el hijo más pequeño, no lo puedo meter ahí porque ya me le dio neumonía y esa humedad, esa contaminación lo enfermaría de nuevo”, expresó.
“En realidad nosotros vamos a volver para allá a exponernos a enfermedades porque no tenemos donde estar”, puntualizó.
Los Coordinadores, en Sabana Perdida, en la ribera del río Isabela, aparenta un “pueblo fantasma”, producto de las destrucciones causadas por las inundaciones.
Decenas de casuchas de zing y madera adentradas en el lodazar reflejan el estado de hacinamiento de sus moradores.
Los remantes de las destrucciones vuelven a golpear en el rostro la pobreza en la que se encuentran decenas de familias, que desafiando los embates de la naturaleza se preparan para regresar a sus humildes viviendas, no actas para seres humanos.
Tras los estragos causados por la tormenta Laura quedó otra vez al desnudo la falta de políticas públicas de prevención y protección a los más vulnerables en República Dominicana.
Hace cinco días que el fenómeno atmosférico azotó el país y siguen lloviendo las denuncias de afectados que no han recibido asistencia del Gobierno todavía.
Los afectados deploran que las ayudas anunciadas solo se hayan realizado en titulares de diarios de circulación nacional.
Es el caso, del barrio La Paz, en Los Alcarrizos, donde sus residentes se encuentran “ahogados” en la miseria luego de los daños colaterales dejados por Laura.
La señora Kenia Santos, perdió sus ajuares y como si eso fuera poco su casa quedó anegada de lodo producto de las inundaciones provocadas por una cañada, relató.
“Es duro entrar a tu casa y no encontrar nada, solo lodo; a mí no me importa lo material… pero es duro”, contó llorando la señora Santos.
En medio de la frustración, pidió al presidente Luis Abinader condolerse, a fin de ayudarla a recuperarse de los embates dejados por la crecida del caudal.
“Yo pensé que nos ahogaríamos cuando entró ese mar de agua de repente a la casa… logramos salir gracias a la misericordia de Dios”, describió.
Un Apunte
RD al desnudo
Con los estragos causados por la tormenta Laura, otra vez quedó al desnudo la falta de políticas para proteger a los más vulnerables en República Dominicana. Tras cinco días del paso de Laura llueven denuncias por la ausencia de asistencia del Gobierno.
Por: Estarlin Canelo
estarlinc20@gmail.com

