LA HABANA. AFP. El líder cubano Fidel Castro acusó al presidente Barack Obama de «ocultar» información sobre el «asesinato» de Osama bin Laden, un hecho que, advirtió, está rodeado de «mentiras e incógnitas», según un artículo publicado este sábado en la prensa local.
«La propia prensa de Estados Unidos comprendió que el Presidente (Obama) ocultaba casi todo» en la «versión cuidadosamente elaborada» que «la Casa Blanca ofreció a la opinión mundial» sobre «la muerte del jefe de Al Qaida», dijo Castro, en «Las mentiras y las incógnitas en la muerte de Bin Laden».
En su escrito, el segundo que dedica al tema esta semana, el ex presidente cubano, de 84 años, citó contradictorios informes de la prensa norteamericana e internacional sobre el operativo en Pakistán que provocó el domingo la muerte de Bin Laden.
Entre ellos mencionó uno de The New York Times que aseguró «que los hechos difieren significativamente de la versión oficial presentada» por «la Casa Blanca y altos funcionarios de inteligencia».
Castro, retirado del gobierno en 2006 por una enfermedad, también destacó la coincidencia entre el «asesinato» de Bin Laden y el «intento de asesinar a (el líder libio, Muamar) Gadafi», durante un ataque aéreo lanzado hace una semana por la OTAN contra la residencia en Trípoli de uno de sus hijos. «¿Fue acaso una simple casualidad la coincidencia de ese hecho y el ataque contra el refugio de Osama bin Laden, que el Gobierno de Estados Unidos conocía perfectamente y lo vigilaba con todos los detalles?», se preguntó, tras calificar el ataque de la OTAN como «un hecho sin precedentes» del cual «el mundo apenas se ha enterado».
«Están ocurriendo hechos verdaderamente preocupantes», apuntó el líder comunista, que en otro artículo publicado el jueves calificó la muerte de Bin Laden como un «asesinato aborrecible» que multiplicará el «odio y la venganza» contra el pueblo norteamericano, en lugar de protegerlo.
La noticia de la muerte de Osama Bin Laden es el último filón para los escépticos de EEUU, un país aficionado a construir teorías conspiratorias tan infundadas como que Elvis Presley sigue vivo o que el hombre nunca llegó a la Luna.
Pese a los aires triunfales con que Washington anunció la operación contra Osama bin Laden, pronto surgió un batallón de incrédulos que insisten, imperturbables, en que el líder de Al Qaeda no está muerto, o al menos, en que la muerte no se produjo tal y como la contó la Casa Blanca.
El discurso del presidente Barack Obama fue rotundo y su mensaje, el que millones de estadounidenses esperaban desde hacía casi diez años.
Pero para los adeptos a las teorías de la conspiración, la frase Osama bin Laden está muerto sonó a gato encerrado. ¿Cómo pudo vivir el hombre más buscado del mundo en una mansión a las afueras de Islamabad durante años sin ser encontrado?. ¿Por qué tanta prisa en tirar su cuerpo al mar?. Y, sobre todo, ¿por qué se ha decidido no publicar la fotografía de su cadáver?. Bautizados por los medios como deathers -en contraste con los birthers que hace una semana cuestionaban el lugar de nacimiento de Obama, escépticos de todo Estados Unidos lanzan desde el lunes estas y otras preguntas a través de Internet.
De poco sirvió que la propia red terrorista Al Qaeda confirmara el viernes la muerte de su líder- para los conspiradores.