Zamboanga. (Filipinas), EFE . Las autoridades filipinas negocian con los pistoleros de un clan tribal la liberación de los 46 rehenes que aún mantienen retenidos, tras secuestrar hace dos días a 75 personas en la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas.Los negociadores volvieron a reunirse con los secuestradores, dirigidos por Ondo Perez, un antiguo miembro de milicias gubernamentales, quien organizó una banda que es buscada por varios robos y asesinatos en la provincia de Agusan del Sur, en la isla de Mindano.Los rehenes, algunos de ellos familiares o amigos de los captores, se encuentran bien, reciben alimentos, agua y duermen en tres chozas vigilados por una veintena de hombres armados.Las autoridades ordenaron el despliegue de 400 efectivos del Ejército y la Policía en la zona donde están atrincherados los secuestradores.Ferdinand Tata Perez, portavoz de la gobernadora de Agusan del Sur, María Valentina Plaza, fue designado como el enlace con los pistoleros.
