NUEVA YORK. AP. Flores, cirios y muñecos han sido depositados frente al edificio neoyorquino en el que según la policía fue asesinado Etan Patz, de 6 años, en 1979.
El niño desapareció hace 33 años cuando se dirigía a su escuela en el barrio de Soho, hecho que durante 33 años fue un misterio hasta que esta semana un hombre de Nueva Jersey declaró haber atraído a la víctima al sótano de una tienda de comestibles cuando aguardaba la llegada de su autobús escolar.
Pedro Hernández compareció el viernes ante el juez, acusado de homicidio.
Su abogado sostuvo que Hernández es esquizofrénico y tienen antecedentes de sufrir alucinaciones.
Los padres de Etan siguen viviendo a dos cuadras del lugar en el que desapareció.
Hernández, puertorriqueño de 51 años, confesó hace pocos días el crimen, en el que estranguló al pequeño de seis años, incluso llevó a la policía al lugar donde cometió el asesinato, además contó cómo había convencido al pequeño de irse con él: con la promesa de comprarle un refresco.

