Los bosques y el agua están íntimamente ligados, conexión tan importante que a la falta del primero, provoca una grave disminución del segundo que se traduce en una grave sequía que diezma el ganado y la producción de banano y arroz, y otros renglones del sector agropecuario, afectado actualmente por la por la falta del preciado líquido y de alimentos.
Realmente, hasta el momento ha sido un fracaso lo que el presidente Medina denominó como “El Cuatrienio del agua”, periodo que abarca desde el 2026-2020”, durante el cual el INDRHI tiene un plan diseñado para construir 59 presas medianas y pequeñas y 9 grandes, proyectos que no se han ejecutado por falta de financiamientos.
El problema radica a que los préstamos concertados por el gobierno, han sido destinados a otros propósitos que no tienen nada que ver con el desarrollo del recurso agua, pese que hay una inversión en curso de siembra de miles de árboles por un monto superior a los siete mil millones de pesos, una ejecución tardía, pues hay una sequía devastadora parecida a una que nos afectó a finales de la década del 1950.
El recurso hídrico requiere de soluciones urgentes, y técnicos del sector han alertado sobre la posibilidad de una sequía extrema y sugieren medidas inmediatas, a fines de impedir que los productores no puedan pagar sus préstamos y las entidades crediticias le ejecuten sus hipotecas, y finalmente se conviertan en pordioseros, originándose un desabastecimiento total en la producción agrícola, lo que causaría estragos en el consumo de la población.
A pesar del gran pesimismo existente, el director del INDRHI, ingeniero Olgo Fernández, muestra optimismo tras reconocer que el país tiene un déficit de hídrico de un 50 por ciento, gracias a la sinergia de las entidades que conforman el sector, las cuales están despachando los volúmenes suficientes para el consumo humano, reguío y energía, datos que los productores desmienten porque la ayuda no está llegando en las proporciones requeridas.
Es loable que en medio de esta crisis, un sector privado esté haciendo una campaña denominada “Sembrando Agua”. Se trata de la Fundación Sur Profundo, institución que instituido premios para personas y entidades que consideran héroes en la siembra de agua, pregonando y estimulando para la conservación de la foresta, bajo la premisa de que el calor está secando la tierra y al caer la lluvia se inunda el suelo, y la naturaleza grita ante nuestra violencia.
En caso de continuar la indiferencia y la dejadez de enfrentar ahora, seguiremos afrontando las devastaciones y las sequías cíclicas dado que las pérdidas hasta ahora son cuantiosas, y se reporta que ascienden en más 70 millones de pesos por el sector ganadero en la Línea Noroeste.

