LA HABANA, EFE- Jack Lang, enviado especial del presidente francés, Nicolás Sarkozy, acaba hoy una visita a La Habana en la que Francia ha expresado su deseo de ser protagonista en Cuba, dos años después de que España normalizara relaciones con la isla y cuando EEUU comienza a dar señales de flexibilización.
Lang se reunió ayer con el presidente cubano, Raúl Castro, para decirle -según desveló el propio enviado en rueda de prensa- la intención de París de tener relaciones bilaterales directas y amistosas, y ser un actor, aunque no intermediario, en sus diálogos con Washington y la comunidad internacional.
Francia desea facilitar el diálogo entre Cuba y Estados Unidos, dijo Lang, y agregó que el propósito del Elíseo es ser uno de los motores del diálogo entre Europa y América Latina, entre Europa y América del Norte».
La visita llega en el semestre siguiente al de la presidencia francesa de la Unión Europea (UE), que París puede presentar como el momento en se restableció el diálogo político con La Habana para dar carpetazo definitivo al enfriamiento de relaciones por las sanciones diplomáticas aprobadas por el bloque tras la oleada represiva cubana de 2003 y eliminadas el año pasado.
El emisario de Sarkozy dijo desconocer si el mandatario francés habló de su visita con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, pero aseguró que Francia quiere hacer su contribución junto a otros países, mencionando expresamente a su vecino transpirenaico.
España fue el principal impulsor de la eliminación de las sanciones en el seno de la UE y de la descongelación de las relaciones con Cuba, tras normalizar sus contactos con La Habana en abril de 2007 y establecer un mecanismo de diálogo que abarca el espinoso tema de los derechos humanos.
La visita se produjo, además, cuando la Cámara de Representantes estadounidense ha aprobado un proyecto de ley presupuestaria para 2009 que, entre otras cláusulas, reduce las restricciones de viajes a Cuba impuestas en 2004, algo sobre lo que todavía no ha habido reacción oficial en La Habana.
También coincide en fechas con la visita a Washington del ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, con una agenda en la que Cuba ha tenido un papel destacado.
Aunque las organizaciones de disidentes se quejan de la falta de avances sobre derechos humanos, en términos de liberaciones de presos político o disminución del hostigamiento policial, Lang abordó la cuestión asegurando que ningún país, en alusión a EEUU, se puede erigir en Tribunal Supremo de ninguna otra nación.
Además, agradeció explícitamente al general Raúl Castro la decisión de Cuba de firmar varios convenios de la ONU en esa materia, que están en trámites de ratificación en La Habana.
En su conversación con el presidente cubano, Lang encontró, según dijo, un espíritu de apertura a la solución de la controversia con Washington y su misma opinión de que ha llegado el momento de un diálogo sin condiciones basado en el respeto a los pueblos».

